20 de diciembre de 2007

La realidad

Un suave velo de invierno se deja ver a pesar de las ganas de ver el sol... y qué tanto se ve éste si la nube se torna densa por el afán de no ver las cosas... lenguaje entre líneas que se transpira por la piel... sombras que no pasan de ser reflejos y un cuándo llegará el Niño Dios que traiga el regalo tan anhelado... Un beso y un abrazo navideño... que no falte la parranda y por favor... el etílico... Feliz Navidad y bueno... un súper 2008 repleto de buenas razones para seguir siendo felices... Ninguis

2 de diciembre de 2007

Ya huele a pólvora y chicharrón… a la colombiana.

Y llegó diciembre… y otra vez a escuchar la ráfaga de explosiones que recuerdan no un cuatro de julio, sino el arte de imponernos ante el miedo al silencio… un estruendoso afán por continuar recordándole al alma que la guerra continúa.
Esta patria que duele pero que a veces se queda corta de espíritus anti recuerdos de guerra. Es curioso como vemos a muchos por ahí felices porque cada vez explotan más duro los voladores, las papeletas, los tacos y miles de artefactos más que nos hacen retumbar no sólo el tímpano sino el estómago; y nada importa, qué tanto da que haya un enfermo en la casa vecina… si ellos están pasando de lo mejor; pero hay que ver cuando a los personajes en cuestión decembrina se les enferma algún ser querido… jmmmm ahí sí no hay fecha que valga… si es preciso hasta con bala se culmina el cuento del irrespeto por el dolor ajeno.
Ahora, más patológico todavía es analizar cómo en estas tierras nos gastamos la platica en pólvora, guaro y paseo a la costa, para recordar en enero que las listas de útiles para el colegio de los niños están muy costosas, que ya se vino otro año más para pagar las deudas de la explosión navideña desaforada.
Uno no sabe si reírse, llorar o sentarse a observar cómo todo el mundo se sueña a la prima… que incluso antes de que llegue ya está comprometida… por estas fechas ya todos andamos diciéndole a cuanto civil que se nos atraviesa con propuestas atractivas para las vacaciones, que ese plan de la marranada, del traído del niño - y no sé qué más actividades particulares- están perfectos porque este mes vuelve la familiar esa que llega, si estamos de buenas, dos veces en el año y como que viniera cargadísima porque en la mente rinde pa´todo.
Nos pasamos 364 días del año repitiendo que ya pasará este año y llegará otro mejor… pero para el día 365 ó el 366 si es bisiesto… nos pasamos levantando codo y brindando por eso que dice que: “yo no olvido al año viejo porque me ha traído cosas muy buenas… y tralará tralará…
Otro fenómeno tan cívico como los anteriores es la abundancia de necesitados y de merecedores de aguinaldos que resultan para las fechas entre el 16 y el 24 del famoso mes doce… hay que repartir por el trabajo hecho, qué tal!!!! Que el aguinaldo pa´l celador, pa´los de la basura, que´l de la tienda, que doña señora tan amable que es… que´l lotero, que la hija de peranito que este año fue muy amable y nos sacó del atranque en el que estábamos… ahh y que no se nos olvide comprar unos regalitos de más… de esos unisex, que se puedan dar por si aparecen aquellas amigas que uno nunca sabe si llegan y uno sin nada pa´ darles.
Definitivamente diciembre es el mes de lo opuesto… ese en el que todos sacamos el espíritu animado, generoso… ese que los otros 11 meses del año se queja de cada día que se va pasando para sobrevivir… eso es lo triste… que nos la pasamos en una carrera por culminar un año y a veces ni nos damos cuenta de lo que pasó en cada uno de sus días.
Un abrazo de oso
Ninguis

29 de octubre de 2007

Un cuadro virtual, una ventana para el alma...

Sentirse, oírse, transmitirse... sensaciones que, por lo general, uno está acostumbrado a no percibir en lo cotidiano de un día normal. Demasiado ocupados como para detenernos en los detalles que están pero no se ven, que se ven pero uno no quiere que estén o que uno quiere que se vean pero estos se niegan a salir...
Cuestionante el cuento este de permanecer en los detalles, de percibir en lo superfluo, de trascender en lo inmediato, de suspirar por el oxígeno que falta, exhalar por aquello que no debió ser, soñar con el futuro que en ocasiones nadie se imagina. Y digo cuestionante no porque está llamado a juicio o a opiniones, sino porque por lo general esta filosofía de vida en ocasiones pareciera unilateral, es decir que sólo va pero no viene... y ohhh sorpresas las que uno se lleva cuando percibe que hay otros ojos que retornan lo imperceptible, otros sentires que se han provocado en quien menos se piensa o que quizás apenas se atreven a dejarse notar.
Jajaja, sé que es confuso y parece una colcha de retazos en medio de una hoja en blanco, - y virtual para darle más presencia- pero todo esto viene al caso por tantas experiencias que se pueden vivir en niveles donde el cuerpo no está para interrumpir la sensibilidad con el hielo de las prevenciones físicas; la interacción virtual hoy brinda un espacio donde el alma se libera si uno la deja... es tan vivo el encuentro en un chat por ejemplo, que uno podría jurar que el otro se siente más cerca que si lo tuviéramos al lado... las palabras no son el obstáculo, la sensaciones salen, los sentires explotan...
Hay encuentros, reencuentros y despedidas tan reales como si se tuvieran en carne y hueso, literalmente, pero lo más azul del cuento es que, así como comienza este texto... cuando uno se desprende de los prejuicios, como el chat de la vida, puede lograr tener un orgasmo de alma porque en ese instante pasaron las horas como segundos, no hubo prejuicios, no hubo ataduras... sólo se hicieron presentes las mejores experiencias de esta historia de ser humano: Sentirse, oirse y transmitirse cada sensación atrapada a veces por la corporeidad.
Quizás algún día, los humanos, trascendamos el problema que nos da en ocasiones tener este cuerpo... y aprendamos que lo mejor de tenerlo es poder aprovecharlo, sí, así como se siente... así como se lee... aprovecharlo porque más que una limitante es la realización de la vida, por lo menos de esta existencia... gracias a éste, el alma, puede asomarse para percibir a través de los sentidos.
Un beso...
Ninguis

13 de octubre de 2007

Ser o Estar... To Be...

Y entonces... a qué vamos en la vida si no es a Ser... al fin y al cabo, lo que se busca es llegar a ser... no estar siendo. Por ejemplo... uno puede ser un buen amigo en lugar de estar como buen amigo. En la primera uno no hace esfuerzos, eso fluye, es natural, se lleva dentro; en la segunda uno tiene que asumir una postura, ponerse el traje y en caso de no tener muchas ganas de estar, pues lo importante es parecer.. ese es el protocolo. Uno puede ser encantador... no se esfuerza, caen encantados... pero cuando uno está encantando... está pensando en ello, está preocupándose por ello, por parecerlo, porque los demás lo vean, lo sientan... y no necesariamente a uno le brota por la piel, aunque pareciese. Así como el verbo to be... uno lo usa según lo que necesita... así mismo... a veces uno puede estar sin ser... o puede ser sin estar; lo importante es que, pase lo que pase y en el lugar donde uno se encuentre, la conciencia tenga claro quién es uno, aunque los otros sólo vean que uno tal vez parece estar.
Un poco complicado pero de esto se tratan las palabras: de que sean complejas... de que calen en el interior, de que cuestionen y alboroten el adentro... así se llega a ser, más que estar tratando de serlo. Jajaja Un abrazo de oso, Ninguis

6 de octubre de 2007

Apuntes en azul

  • A veces el día pesa... sobre todo cuando llega la noche y la verdad sale a bailar.
  • No quiero más manifestaciones de nobleza... sobre todo cuando quienes hablan muestran el cobre

3 de octubre de 2007

Madurar: arte de caerse del árbol

Extraña filosofía humana esta de evitar caerse durante toda la vida... porque aunque dicen que caer para levantarse no es caer, de todas maneras la formación nos indica que se debe caminar con paso firme para evitar cualquier contratiempo... pero... y aquí viene mi cuestión: si todo el tiempo uno se la pasa madurando, ¿no será que nos ocurre como a los frutos que cuando maduran mucho se caen del árbol y se estallan? jmmmm y ahí sí... !la papaya que se da es impresionante! Un abrazo, Ninguis

25 de septiembre de 2007

Apunte suelto

Hace poco vengo sufriendo de la grave enfermedad del papel en blanco, trastorno que sufren los escritores cuando las palabras se han ido de vacaciones para tratar de broncearse y traer renovada la voz. Pero, juro, si no se convierte en un sacrilegio, que pronto regresarán para adornar un poco las tardes de un buen café y algunos pensamientos casuales. Un beso blanco de luna, Ninguis.

15 de septiembre de 2007

ESOS DÍAS DE LA LUNA

Cuando acababa de sentarse a mirar el Planeta, vio a muchos en ventanas y balcones observándola con aparatos extraños. Escuchó que hablaban de un fenómeno hermoso, del rostro que se veía en su centro, que los cráteres la hacían parecer a un enorme trozo redondo de queso, que su luz y su reflejo no eran comparables con ninguno. Asustada y confundida, miró tras ella para ver a qué se referían, pero detrás no había nada: ni destellos, ni pedazos de queso, ni rostros, ni nada... ¿Sería que veían visiones?, ¿Tendría que revisarse los ojos por no poder admirar lo que otros tenían frente a ellos? Después de varios días de observación y melancolía - y luego de creer que su depresión se debía a que atravesaba por esa fecha mensual en la que todo la hacía más susceptible y se tornaba redonda e hinchada -, descubrió que para el Planeta, cada mes, esos días de la Luna son su mayor realización y que lo triste, para ella, es no poder verse porque no tiene un espejo de su tamaño ubicado justo donde está la tierra. Un abrazo lleno de amor y de amistad, Ninguis

8 de septiembre de 2007

MITOLOGÍA DEL OLVIDO

Se habían ido las palabras. Se marcharon quizás porque se cansaron de tanto repetirse... y al fin y al cabo el cuerpo necesita descansar de vez en cuando. Con su partida se necesitaron los gestos, y éstos, quienes habían vivido esa historia hace muchos años y de los que su partida ya casi pasaba inadvertida, vinieron complacidos. Al llegar, se atemorizaron, nadie sabía cómo usarlos, nadie los sabía interpretar... la memoria no tenía grabados sus códigos y les tocó quedarse callados. Pasaban los años y todo iba quedando en un silencio aterrador, la memoria seguía perdiendo la capacidad de vivir, los gestos ya no querían permanecer más en el lugar, las palabras ya pertenecían a otro mundo. Y no había más que llamar a los astros, recurrir a las leyendas, inventarse nuevos mundos, interpretar nuevas teorías, tratar de descubrir qué estaba, qué venía, qué seguía... Y así todos se asombraron de nuevo con la gigante bola de fuego que había en el cielo, se asustaban al ver que arriba, el techo tenía agujeros por los que pasaba una luz del exterior, quién sabe qué reflector había afuera que dejaba pasar por diminutos huequitos destellos de luces y que brillaban intermitentemente. Cuando llovía asumían que había alguien lavando arriba y que, por estar lleno de huecos el techo, entonces se filtraba el agua. Cuando el día era muy caliente se llenaban de pánico y pensaban que esa inmensa bola amarilla estaba muy cerca entonces corrían a resguardarse en alguna casa y ese día no se trabajaba esperando que se cayera desde arriba el terrible y raro astro. Cuando podían ver la luna y estaba llena, decían que había un enorme trozo de papel blanco iluminado por la luz del de arriba y que por eso daba destellos plateados. Y cuando la veían sólo en trozos, entonces era peor porque asumían que habían cambiado el trozo de papel o que habían perdido capacidades de visión y corrían donde el oftalmólogo. Se asombraban al ver a los animales y se preguntaban de dónde vendrían y a qué. Era tanto su asombro que ni se les acercaban por temor a no entender sus palabras - hacía mucho tiempo que ellos ya no hablaban y tenían pena de no ser capaces de entenderlos-. A los lagos, a los ríos y al mar le temían por las epidemias que podría dar esa agua estancada y protestaban por no tener buena capacidad de desagües... Culpaban al de arriba por no haber construido bien al mundo... Y así con el paso de los años, fueron naciendo cada vez más ignorantes... El mundo se fue volviendo más loco, crecieron más intrépidos, más sabiondos o inventores que construyeron peores teorías, y el planeta enloqueció del todo, dejó de tener forma, de tener sentido, de poseer sabiduría y se quedó con teorías. Y fue así como la mitología se quedó con el de arriba donde viven las palabras y los gestos... y los demás nos quedamos acá abajo unos inventando más y otros tratando de descifrar para donde se fue la verdad... para dónde se llevaron al de arriba y qué pasó con la gestualidad de la tierra cuando permite que el sol, la luna y ella se vuelvan solo uno. Y aquí queda inscrita la mitología del olvido y la cadena interminable de un pueblo que olvidó su historia por querer quedarse con las teorías.
Ninguis

1 de septiembre de 2007

¿POR QUÉ A MÍ?

Cuántas veces nos miramos en el espejo y sentimos esa tristeza profunda y ese dolor en el pecho que suelen acompañar esta pregunta interminable que ronda nuestros pensamientos día y noche cada que algo nos ocurre: “¿por qué a mí?”; cuántas negativas nos reforzamos inconscientemente cuando decimos donde quiera que vamos: es que yo sí soy muy de malas, es que no es nada raro que a mí me pase todo lo malo, es que lo único que me falta es que mi marido tenga otra, es que definitivamente, al caído, caedle; y así se nos pasan los minutos del día, programando nuestra existencia para que se convierta en un suplicio interminable.
Por lo general, según la naturaleza de lo obvio, nuestros pies caminarán según el sentido a donde los dirijamos… pero sobre todo, andarán de acuerdo con el impulso y la dirección hacia donde los guiemos… entonces, por qué tanta extrañeza cuando desde que nos levantamos los programamos para que busquen el charco para caernos, la cáscara para resbalarnos, el muro para tropezar.
Es lógico, si desde antes de levantarnos pensamos que seguro hoy nos caeremos… de tanto estar pendientes de la piedra y el obstáculo, nos distraeremos de lo que nos ocupa y terminaremos en el suelo, con alguno que otro moretón.
Alguna vez hemos escuchado esa frase que recita que las cosas se verán según con el cristal con el que se les mire, pues bien, así funciona la vida… lo más lógico sería quitarse esos lentes oscuros que tornan gris la existencia.
Por ejemplo, cuando se tiene una pareja estable, un cómplice de sueños y de vida… somos felices… no nos cambiamos por nadie, pero no faltará quien nos afirme que no nos alegremos tanto que de eso tan bueno no dan tanto y que cuando se termine la época de enamoramiento veremos la realidad. Al fin y al cabo cada uno ve las circunstancias de acuerdo con su realidad… pero a eso voy, la realidad de otros no es la nuestra.
Habitualmente, cuando conocemos a un buen compañero de viaje tendemos a pensar en el momento en que se irá, en que nos será infiel o lo que ocurrirá cuando nos trate injustamente y, casi siempre, es tanta nuestra capacidad de sugestión que nos imaginamos la situación tal cual ocurrirá… paradójicamente estamos pintando el futuro… lo estamos escribiendo con cada uno de nuestros pensamientos.
Nos encanta ser víctimas de las circunstancias, desconociendo que somos los creadores de las mismas.
Nos entristecemos porque las personas no nos tienen en cuenta para sus planes pero olvidamos que por lo general cada que ellos tienen alguna buena idea nos hemos encargado de minimizarla o de atacarla, no recordamos la cantidad de veces que hemos criticado en lugar de felicitar, que hemos envidiado en vez de compartir; se nos olvida que somos los artífices de nuestra realidad y que nada ni nadie interfiere tanto en ella si no lo permitimos.
La vida es sólo un segmento de lo que podemos ver en ella, el secreto está en no limitar las posibilidades a la escasa fe que tenemos en nosotros mismos.
Ninguis

25 de agosto de 2007

INTERPRETANDO SILENCIOS

Por lo general, aunque muchos no lo crean, esta vocación de escribir, de narrar, de sentir las circunstancias, viene acompañada de la capacidad de contar las historias ajenas, las que todos o por lo menos muchos viven, las que les brotan por la piel, las que confluyen en conclusiones comunes; aunque la verdad es que en algunos instantes también han sido compartidas por mi experiencia, tienen mi sello o, por lo menos, mi opinión a veces no muy querida por algunos. Esta vez hablaré de algo que todos hacemos y que practicamos, aunque a todos todavía nos da muy duro pegarle al clavo. Me refiero a las ocasiones en las que interpretamos el silencio, el silencio ajeno, el del otro del frente, el del que se supone que es nuestro “interlocutor”. Los silencios, yo los llamo: el diálogo interior. Sí… cuando alguien que habla con nosotros trae encendido el botón del MUTE, vemos tantas expresiones en su rostro, tantos gestos en su lenguaje corporal, tantos detalles que se le escapan del interior de sus ojos; y tratamos de interpretar, de entender, de sacarle como sea lo que tiene guardado, lo que calla, lo que trata de decir cuando las palabras se devuelven desde la esquina cuando nos ven. Luego, no faltará el que nos diga, que el que calla otorga… y viene la contradicción cuando con vehemencia afirman que ellos jamás dijeron nada, que quién nos mandó a pensar por ellos, que bla, bla, bla… ahí sí que les salen las palabras. Silencio, al fin y a veces, tan fuerte, tan ruidoso, tan estruendoso, tan incoherente, tan seguro, tan presumible, tan incógnito, tan abrumador… porque entre los sonidos más inquietantes que existen la ausencia del mismo es la que más oímos… justo cuando queremos respuestas, cuando buscamos palabras, cuando queremos meternos en los otros para que nos digan qué palabras están diciéndose con ellos mismos… nos encontramos con que dimos en el clavo de lo que no se atreve a salir, de lo que se piensa pero que le falta la fuerza del oxígeno para convertirse en sonidos, en timbre, en voz… Porque no hay nada más inquietante y abrumador que encontrarse con VOS y que no me querás dejar oír tu VOZ… Un abrazo para todos a los que a veces se les esconden los sonidos del alma. Ninguis

19 de agosto de 2007

Y cómo reconocer la oportunidad…

Muchos han dicho que no se pueden desaprovechar las oportunidades, porque éstas no se presentan tantas veces… ¡qué problema!, y ¿cómo hace uno para verlas cuando el miedo nos acosa el alma? Por lo general decidimos hacernos los ciegos ante lo que tenemos al frente para evitarnos las molestias y la incomodidad de hacer cambios en la vida… que “más vale viejo conocido que nuevo por conocer”, jmmm que mitología popular la que se nos grabó en el alma… un miedo permanente a experimentar lo bueno que buscamos. Por ejemplo, nos pasamos la vida rezando, implorando, soñando o anhelando que llegue el ser que reúna las características que nos harían felices; y apenas llega nos da el pánico, nos asustamos de tanta belleza y sale el otro dicho: “de eso tan bueno, no dan tanto”, y lo vamos dejando ir… se nos escapa de las manos, hasta que ese ser se cansa y se retira. Y nosotros, con resignación decimos: “ahhh, no era para mí, si se fue es por algo”, jajajaja qué ilógicos somos en esta mitología urbana del amor… un montón de disculpas para no ser felices, sólo por el miedo a serlo. Ojalá que no nos coja el final de la vida recordando lo absurdos que fuimos al dejar partir a quienes nos daban las sensaciones de existencia, por quedarnos contemplando cómo seguir siendo víctimas del amor social. Ninguis

17 de agosto de 2007

Cuando no se tienen las fuerzas

Mucho me la he pasado mirando este entorno que a veces se me viene encima, de tantas historias que se van tejiendo, cual punto cadeneta y cruz, al mejor estilo, al estilo de los mejores amarres que se ven en la vida. Tantas las inquietudes que nacen, tan pocos los interrogantes que se resuelven, sólo por el hecho de no ser míos, de no tratarse de mis decisiones, de no ser cuestión de terceros, sino de pares... eso es, de pares donde, por más que uno busca, sólo ve nones. Uno que carga, uno que entrega, uno que decide, uno que somete, uno que sacrifica, uno que cree, uno que se la pasa diciendo que son dos y que en nombre del amor... ahí se seguirá la lucha... jajajaja ¿Luchando por el amor?,¿ tan sano y tan vital es el sentimiento que hay que lucharlo?... ¿hay que librar batallas por él? Tanta pendejada que nos inventamos para no reconocernos que ahí no hay amor, hay apego, hay necesidades, hay miedos, hay hábitos; ¿quién me puede asegurar que ha comprobado que amar es quedarse porque da pesar dejar al otro? ¿porque es muy triste luego del tiempo de estar juntos irse a buscar los sueños? ¿Quién no se ha visto por dentro aburrido, desilusionado por el egoismo de quien lo acompaña, triste por la soledad que se siente a veces al estar al lado de otro, pero aún así se repite cual programación cerebral, que ese es el amor de su vida? Y cómo no sentirnos solos y abrumados al estar en pareja, si no somos capaces de darnos a nosotros mismos la fuerza para decir NO MÁS, si ni somos compañeros de vida personales, si ponemos nuestros anhelos en la posibilidad de que ese "otro" cambie. Qué ironías las de nuestro llamado amor... parece que fuésemos nuestros peores enemigos, nos castigamos en nombre de la tal relación, perdiendo posibilidades de ser felices por el miedo a romper ese vínculo que generamos con un ser que estamos seguros que no es el que nos hace feliz. Hace poco escuché a alguien muy especial contarme una historia donde los gritos y la tendencia a ser violento no es sino un error y que lo importante era darle otra oportunidad de cambiar. En otras ocasiones he visto como muchos de mis seres cercanos se han mentido a sí mismos jurando ante el cielo que lo que tienen los hace muy felices, que es una relación de mucho tiempo, que el otro es muy especial, pero tras esos ojos, esas lágrimas y ese peso de vida no hay mentira que valga... Tantos sacrificios que hacemos en nombre del amor... que uno se cuestiona si eso más bien es falta de amor propio. Ninguis

15 de agosto de 2007

Te he traído, te he soñado

(Aquí va la radiografía del ser que busco en esta tierra, esta imagen se tomó en 1987, hace 20 años; lo mejor es que aún continúa vigente, ...esta toma sigue siendo la misma) Hoy hace una tarde fría… una del ´87, una de estas en las que uno quiere programar el futuro para mostrarte el camino por si algún día quieres aparecer. Sí, a ti que no te veo el rostro, a ti que el cuerpo ni sé cómo se te volverá con el paso de los años… a ti que ni sé con qué nombre querrás que te llame dentro de los años que tengan que pasar mientras nuestros pasos se van dirigiendo hasta el lugar donde te vea y te reconozca. A ti, que tal vez en otra vida me hayas visto… te dedico este mi futuro soñado. Quisiera encontrarte, verte y reconocerte. Observarte como un alma que ya conocía, así mi conciencia no perciba que ya estabas viviendo en mi corazón… en su habitación principal. Quiero que seas el ser que siempre soñé, un alma transparente, que se me muestre azul, que vibre y se sienta feliz de pensar que me ha visto. Un ser que no tema reconocer que teme sentir tantas cosas, pero que me lo diga, que no se reserve su sentir, que pinte paraísos en lienzo, alguien que juegue con el color entre las comisuras de mis labios, que inmortalice sus visiones del mundo en instantes cargados de arte gaseoso; alguien que tenga el humor que me contagia, alguien que sonría con su mirada, alguien que sea la dosis perfecta de femenino y masculino, alguien que no tema ser lo que es y quien es. Alguien que juegue con su deseo para que, de vez en cuando, me haga nacer mariposas de colores que revoloteen en mi estómago. Quiero que seas un ser que ame el bosque, los animales, la vida y los sueños que no se cuentan sino que se incrustan en los reflejos del lago que hay en el cielo del planeta donde decida ir a pasear conmigo. Un ser que vibre con la luna, con mi luna. Un ser que sienta y se sienta. Quiero que me haga vibrar, soñar y esperar… un ser que me inquiete por estar siempre… en lugar de espantar mis locuras. Quiero que me dejes ser y yo te lo permita igual. Quiero que llegues y me reconozcas y no temas amarme; pues si te digo que lo que hay es lo que ves, es porque no habrá caretas para conquistarte. Quiero que llegues para que me permitas tender nuestra cama, tomarnos un café y respirar nuestro aliento hasta el día en el que decidamos partir hacia otra vida, en otro planeta. Quiero que llegues, me dejes verte y enterarme de que quieres quedarte, para siempre, esta vez. Ninguis

Neptuno, un azul gaseoso ajeno al chisme terrestre


Y allí permanecía mientras todos querían buscar lo que no se les ha perdido. Una historia de miles de años, una casa soñada desde antes de que la memoria comenzara a recordar, unas habitaciones cómplices de fantasías pintadas con piel, con sensaciones y sentires. Neptuno, un planeta, una historia, muchas vidas, ningún mortal. Un lugar donde solo viven los azules gaseosos del alma. Sus lunas, sus anillos, sus esencias, sus susurros, de vez en cuando se muestran a los de acá... pero al fin y al cabo, tan privado que hasta la mitología se ha reservado el derecho de admisión, porque para llegar a vivir allí hay que tener alma de cosmos, estrellas en el corazón, pasión en las costuras de la piel y unas ganas infinitas por ser feliz. Ninguis

13 de agosto de 2007

El empelicule

¿Y cuando a los otros les da por empelicularse y uno termina siendo el antagonista? Camina uno inocente por la ciudad hasta con cara de ponqué, creyendo que todo anda bien y las llantas gastándose por falta de alineación y balanceo... Jmmmm, bendita manía la de los humanos de montarse videos al mejor estilo vanguardista y ni tienen la delicadeza de comunicarte que participaste en el casting de actores y "lo mejor" que ganaste el papel de malo o perversa en el guión. Bueno, pero acá no termina todo... una vez comienza la producción, ya no hay nada qué hacer, sales a las aceras, te topas con conocidos, y te sorprendes de las reacciones del público... TODOS TE VIERON O SE ENTERARON DE TU PAPEL... y tú sano... ni idea de que eras ya famoso por habértela embarrado con lo que hiciste... jajajaja, miras a tu alrededor y te topas con que cada uno de los asistentes a este show de vida social también es víctima del síndrome de empeliculamiento ajeno... entonces, si hasta el que se cree la película ya ha sido antagónico del empeliculamiento de terceros, ¿por qué diablos no se meten en videos más productivos o por lo menos no se toman el trabajo de darle trascendencia a sucesos más importantes que andar sintiéndose víctimas de sus juegos mentales? Yo, entre tanto, le doy una sonrisa a la supuesta cordura ajena, porque mi LOCURA PERSONAL en verdad me hace muy feliz y me permite ser espectador de tanta película callejera. Ninguis

12 de agosto de 2007

Entredichos y cosas que se piensan

Pues sí... hay tantas cosas entre líneas que por lo general no se alcanzan a percibir. Según la RAE, entredicho es una "duda que pesa sobre el honor, la virtud, calidad, veracidad, etc., de alguien o algo". Es válido decir más o menos (como caucho) que algo o alguien se puede "PONER, QUEDAR o ESTAR en entredicho". Y para tal fin, es que sí se tiene que mirar muy adentro para dejar en entredicho a una persona... pero no nos quedemos en la Real Academia, vámonos para los escenarios reales donde nos inquieta lo que vemos en otros porque ponen una barrera que no permite pasar a ver cómo tienen organizado el cuarto de huéspedes en el día de hoy. Esas veces en que miramos a los ojos del otro y nos rebotan las expresiones propias porque el del frente no deja pasar ni un reflejo y, entonces dudamos, no de su honor, ni su virtud ni de su calidad, sino más bien nos inquieta la veracidad de ese "bien" que nos responde cuando le preguntamos cómo está... Tan curioso, el entredicho se vuelve una constante social, porque por lo general nos queda difícil gritarle al mundo que estamos como león enjaulado y que no sabemos cómo pedir auxilio para que nos permitamos la felicidad y la libertad que anhelamos tanto; casi siempre respondemos mecánicamente porque a alguien le dio por inventarse que "la vida no es fácil y que uno tiene que aguantarse muchas cosas para ser feliz en la jubilación" esa creencia es la que deberíamos poner en entredicho, pues la vida es lo que nosotros hagamos de ella. Ninguis.

8 de agosto de 2007

Y más...

Es tanto que, por lo general, ES MÁS. Es tan sincero que, si lo pides, SE ESCONDE. Es tan privado que, SÓLO TÚ LO PERCIBES. Es tan mágico que quisiera poder vivirlo sin esconderlo. Es tan profundo que, sin duda, AQUÍ PERMANECERÁ POR SIEMPRE. Si lo quieres... aquí estará. Ninguis

6 de agosto de 2007

Panorámica visible


Y así se la pasa uno a veces... mirando entre las rendijas de los espacios para no encontrarse con algún par de ojos que nos alboroten cosas de adentro. Esa evasión que tratamos de disimular, por si nos preguntan, salir bien librados; pero que está ahí... miramos para los lados cual ventilador, decimos frases genéricas para no sacar las originales, la del alma... algo así como los medicamentos: aquellos caros, de marca, no son pa´todo el mundo... los genéricos pues sí, al fin y al cabo, más vale pasar por educado, que no sea uno el que alborote el chispero. Los espacios se llenan de miradas ausentes, de rostros incómodos, de expresiones protocolarias, como sonrisa de reina de belleza... qué situaciones las que nos pone la vida a veces... Creemos que nunca nos tendremos que sentar con aquellos que nos generan tensa calma... y apenas volteamos a la silla del lado... ahí están... aquellos ojos que alguna vez decidimos que era mejor no tener al frente para evitarnos tanta molestia que ocasiona lo genérico, lo protocolario, lo social impuesto. Historias que se tejen de vez en cuando para observar cómo de alguna situación poco productiva se puede contar una historia donde los ojos buscan una MEJOR PANORÁMICA VISIBLE. Ninguis

3 de agosto de 2007

Un azul gaseoso, una Luna del alma

Eran muchos los instantes que se fundía el azul del alma con el blanco de la luna... ya no había protocolos ni distancias... sólo había sentires. Un azul que se disfrazaba de arco iris para despistar a los duendes que algunas veces querían dañar la complicidad del momento... pero al fin y al cabo, tan eternos, tan buenos amantes, tan amigos del alma, tan presentes aunque parecieran ausentes. Era la historia de la Luna y ese azul que muchos veían pero pocos valoraban... un azul que tiñe los sueños... una tonalidad que sólo se puede sentir en la piel del alma, que únicamente se observa con los ojos del espíritu y que permanece inmortal ante los convencionalismos terrenales. Una Luna que jugaba a tener apariencia física, pero cuya magia estaba en su infinito misterio. Un ser que más que vida tenía existencia... una Luna que le entregó su corazón a un azul prestado, segura de que no habría situaciones que le mataran su amor ideal, ese que le movía su menguante para que volviera a llenar su corazón de un blanco que pocos entendían... Un Azul y una Luna, una historia secreta, un amor que nunca desapareció porque al fin y al cabo, aunque no la veamos, la Luna siempre está, arriba, mirando cómo su azul de vez en cuando se hace suyo. Un beso de luna para el azul gaseoso del alma. Ninguis

Cuando la Luna descubrió los secretos de un sapito

Y así era, simplemente eso... una canas que inspiraban respeto, vida, alegría, sentimiento y existencia; sonidos que se malinterpretaban porque, algunas veces... cuando todo estaba en silencio, el sapito cantaba para robarle a todos una sonrisa en medio del cansancio de la noche. Un sapito con canas que sin que los demás lo percibieran se dejaba ver entre las multitudes de lo social. Ninguis.

1 de agosto de 2007

Sentencias

Hoy me atreveré a sentenciar algunos episodios ajenos, no porque no los haya sentido alguna vez, sino porque a veces ver el mundo desde la Luna es divertido, por lo menos se puede observar con mayor imparcialidad. Dejo constancia de que me atreví a robar historias ajenas para generar las sentencias, porque mi única confesión actual es que desde la Luna se vive feliz... y lo mejor: se ve la tierra en su dimensión real. Es curioso ver cómo se palidecen las sonrisas cuando llega al corazón la enfermedad del despecho, esa que por lo general termina por afectar el amor propio más que al corazón como tal; nos duele el orgullo, se sube la presión arterial de la esperanza, se generan carcinomas en las ganas, se comienza una carrera por buscar los por qué de terceros. Es hasta chistoso ver la forma como se transforman las palabras, las visiones, las sensaciones, las expresiones faciales y hasta las del interior de nuestro ser. La agonía de la ausencia nos da hasta desespero, nos hace sentir incompletos, nos llena de temores hacia el final del camino; pero si se es honesto, antes de culminar la "relación de la vida" se estaba inconforme con muchísimas cosas, incluso habíamos hasta pensado que eso no iba a terminar en nada si el tercero en cuestión no cambiaba actitudes... jajaja, qué tristeza que nuestra felicidad esté apostada en la presencia de otro ser, aun sabiendo que cuando lo teníamos a nuestro lado en ocasiones ni nos lo aguantábamos. Sentencio a nuestro amor propio por enceguecernos la proyección de vida, sentencio el apestoso afán de apostarle nuestra vida a otros que ni siquiera han pensado para dónde van, sentencio a nuestra mente por hacernos creer que estamos enamorados de un ser que a veces ni siquiera está, sentencio que la mayoría de las veces no nos enamoramos de otro sino del amor. SENTENCIO QUE ES PENOSO VER CÓMO SE NOS AGOTAN LAS POSIBILIDADES DE LOS MINUTOS PRESENTES POR ESTAR RECLAMÁNDOLES A LOS PASADOS CÓMO SE NOS TIRARON EN LOS FUTUROS. HE DICHO. Ninguis

23 de julio de 2007

Por RATOS

Por hoy hablaré de un rato… uno de esos que no traen instantes sino que más bien se los lleva; de esos minutos que se prestaron al tiempo para que los volviera eternidad pero que nunca dieron los consabidos intereses. De un rato de aquellos en los que los ojos se encuentran y se dicen tanto que ni se les entiende… de esos ratos en los que uno pareciera estar pero sin la corporeidad. De los momentos en los que uno siente que el tiempo se termina y que todo se va arreglando para partir… sin ni siquiera saber para dónde. De los ratos en los que se escriben tantas cosas que para muchos no significan nada, pero que se asemejan a despedidas entre líneas que no aparentan nada. De segundos en los que se rehacen las cuentas para pagarlas y no dejar pendientes… de sueños que se revisan para ver si se cumplieron y por si de pronto no alcanzó el tiempo tratar de entender qué razón tuvieron para partir sin dejarse atrapar. Este día dejé constancia, por un momento, de este rato que existí y en el que le agradezco a todos haberme permitido dejarles estos ratos. Para todos los interesados… UN GRACIAS ETERNAS.

27 de junio de 2007

Un minuto que no fue

Pasó tan rápido... tan fugaz, tan etéreo, tan perfecto para ser eterno. Al fin y al cabo, parece que en este viaje de vida decidí llegar tarde al encuentro de algún sueño. En tu honor y en el de tu felicidad... brindo con este azul gaseoso de alma. Ninguis.

22 de junio de 2007

Jofiel... mi arcangel de la iluminación.

Qué felicidad se siente haber crecido contigo… Qué nostalgia de esos años en los que no nos vimos crecer… Qué intriga sobre cuántos crecimientos me faltan… Qué descanso ver que tal vez tú ya creciste del todo. Ninguis

Terrestres...

No insistas en convencerme de tu verdad universal… Definitivamente tu universo es diferente al mío y tus leyes no encajan en este mi mundo. Ninguis

Un minuto real...

Un adiós que te dije con la luna… Tu presencia ya estaba fría… Ya no hubo sol que calentara la humanidad… Pero sí hubo una extraña luz verde que se prendió en tu cabeza… Tal vez allá nos volvamos a encontrar… en medio de un bosque con una esmeralda esperanzada en volver. Ninguis

14 de junio de 2007

Una pregunta circunstancial

Y entonces, ¿para qué vine a este mundo? ¡Vaya pregunta! Un tanto existencial para la época. Muchas son las ocasiones en las que nos empeñamos en hacernos preguntas un tanto irreverentes para nuestro tipo de vida, y no digo irreverentes por tratarse de una cuestión moralista, sino porque pocas veces nos detenemos a encontrar las respuestas. Nos sentimos acosados por las deudas, la moda, el qué dirán, las excusas, las negaciones, las apariencias; y en ese ir y venir de cuestiones llamadas realidad o sistema, nos perdemos y no hallamos conclusiones satisfactorias a nuestras dudas circunstanciales y del alma. Pongamos un ejemplo, cierto día nos levantamos con la firme intención de vivir nuestro presente y disfrutarlo al máximo. Todo marcha bien hasta el momento en que se nos ocurre revisar mentalmente la agenda del día… en ese instante comenzamos a recordar circunstancias como la cuenta de servicios que está por llegar, la cuota de la deuda aquella que no hemos podido cancelar, el regalo para fulana que cumple años el viernes, los celos que nos aquejan por los amigos de nuestra pareja o esos kilos de más que han ido apareciendo con el pasar de los años; lo peor es que terminamos concluyendo, luego de cinco minutos de razonamiento terrorista y negativo, que nuestra vida es una rutina incambiable y que definitivamente vinimos a este mundo fue a ¡sufrir! Como si fuera poco, ni desayunamos por el afán de cumplir con un montón de responsabilidades que nos inventamos cuando pensamos en el sistema… esa es nuestra disculpa preferida cuando buscamos un culpable. Ese famoso sistema es supuestamente el que se posa en nuestra existencia y nos obliga a comprar artículos innecesarias, nos hace decir y hacer cosas con las que no estamos de acuerdo, nos obliga a educar hijos que crecen con la doctrina de que “no podrán ni ser ni hacer lo que los padres fueron, que deben ser mejores….” Y ¿quién entiende entonces la realidad de que fueron educados para crecer con el ejemplo? Ese mismo sistema será entonces el que se les tire la vida porque alguien, alguna vez, se inventó este monstruo llamado SISTEMA que controla nuestras acciones y nos somete a una realidad cruel y despiadada en la que ocurren situaciones como: endeudarse por antojos como un carro de 60 millones de pesos, ropa costosísima de diseñadores, fiestas y reuniones donde prima la impresión que se lleven nuestros invitados sobre el dineral que nos gastamos en ello, hijos que deben ser mejores y sobresalir más que los de nuestro vecino, una casa que debe verse mejor que la de alguna amiga que nos atormenta por su posición económica, en fin, infinidad de elementos que sería interminable enumerar. Un sistema que nos lleva a aguantarnos a nuestra pareja porque lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre y deberán estar juntos hasta que la muerte los separe, entonces llegará el punto en que le deseemos la muerte a nuestro acompañante para por fin liberarnos de la cadena. Una red de obligaciones y aspectos que nunca en realidad se nos fueron entregados como condiciones de existencia en esta tierra. Simplemente nos creímos el cuento y nunca nos detuvimos a entender qué habíamos venido a hacer en esta vida. Tampoco hay una misión específica para cada uno que será revelada en algún momento de trascendencia e iluminación; no habrá ningún llamado divino que nos llevará a tal fin. Ni siquiera habrá vidas castigadas para purificar su espíritu en caso de no entender la misión; el cáncer, el sida, y demás enfermedades que adquirimos, son por nuestra decisión de aprender por el camino más largo y espinoso. NO hay necesidad de sufrir largos años de agonía para entender que a esta vida se vino fue a ser felices, a sentir al máximo nuestra existencia, a compartir con quienes convivimos, a maravillarnos con las creaciones de Dios o como quieran llamar a la energía más poderosa del cosmos. Veámoslo de la siguiente manera, cuando se es niño se ve el mundo en su verdadera dimensión, no existen los problemas, no hay imposibles, nos deslumbra cada descubrimiento que hacemos, todo tiene sentido, todo puede ser y suceder, no nos preocupamos por el mañana sino por vivir el instante al máximo. No nos dejamos llevar por impresiones ajenas, aún cuando nos llenen de temor hacia la vida, seguimos descubriendo a hurtadillas qué hay detrás de las puertas o de los cajones prohibidos por los adultos. Todos los seres son parte de nuestra realidad y no nos llenamos de prejuicios si los adultos no nos obligan a hacerlos. No hay negros, ni pobres, ni flacos, ni gordos, ni altos, ni bajitos; el mundo es fascinante y las criaturas que hay en él pueden ser nuestros amigos… Cuando somos pequeños no tememos soñar, decir lo que sentimos, hacer lo que queremos, luchar por lo que nos imaginamos; entonces por qué cambiar esa actitud. Sería divertido despertar ese niño que alguna vez mandamos a dormir por el afán de ser “grandes” y descubrir de nuevo todo nuestro entorno. Tal vez allí estén las respuestas a la pregunta inicial, vinimos a este planeta para vivir la existencia al máximo sin tanto adorno, sin ataduras, sin apegos, sin tanto miedo al ahora… al fin y al cabo es lo único real, ni el pasado, ni el futuro, ni el sistema están aquí… sólo contamos con un alma llena de energía, un cuerpo que materializa nuestra terrenalidad, una razón que es la mejor administradora de nuestras emociones y una cantidad de minutos presentes que se nos van pasando por ese afán inconmensurable de atrapar de vez en cuando un futuro que ni siquiera nos hemos propuesto soñar. Ninguis

13 de junio de 2007

Razones Mundanas...


Un buen día… porque de malo no tenía ni un segundo, el mundo decidió detenerse a pensar en sí mismo y descubrió que llevaba años y años dando vueltas en un mismo punto, se sintió mareado, aburrido y con ganas de llorar. Es más, lloró tanto que desde ese entonces no han vuelto a ver por los lados de la tierra a la famosa Atlántida… En fin, el caso es que el pobre mundo decidió mirar en su interior para descubrir cómo salirse de tales esquemas y fue mayor su sorpresa cuando observó que en su corazón había fuego… era calientito, parecía un sol. Fue en ese instante que milagrosamente el mapamundi descubrió que dar vueltas era a veces una manera increible de ejercitar su corazón para que no perdiera su calorcito…que el secreto estaba en, de vez en cuando, sentarse a descansar. Cuántas veces uno se siente tan mundano... tan mágicamente calientico. Ninguis.

6 de marzo de 2007

Globalización cósmica

Qué cruel pesadilla esta de la consabida razón… un silencio abudante en carencias y escaso de deseo; una promesa futura para un olvido seguro. Y así era la urbanidad, un cuento interminable de corazones que seguían siendo arquitectos de futuros en ruinas y de pasados reconstruidos permanentemente. Esos eran los colores, unos grises a los que no les alcanzó el negro para ser plomo y mucho menos acero… sólo grises. Unos jeans desgastados que me hacían creer en el capitalismo… en ese que todos atacaban porque terminaba con todo y a mí sólo me quedaban las pruebas de que perduraban ante todo... pues, al fin y al cabo, fueron hechos a imagen y semejanza de su creador… y con mis pantalones llevaba ya más de 10 años y ellos ahí, al pie de la lucha.. transformados por las épocas pero al fin tan gringos, tan monos, tan chamos, tan chicos, tan majos… tan mundiales… tan de todos. Era tan original, mis rascacielos seguían tocando mis órganos internos y yo procurando evitar no muy en serio un enfisema… y reía… con humo en mi lengua y con nicotina calmante en mis venas. Esa era la rutina de un cotidiano pasado por agua, calentado al baño maría… ese que demás que salió de la época de los locos, quién sabe quién fue la tal maría a la que cocinaron indirectamente… esa que quedó justo antes del punto de cocción.. no tan de frente, no tan lejano.. pero que , de todos modos, quemaba. Y aquí estábamos… yo tan loca y tú peor por tratar de entender que lo único que te dije aquí fueron la misma zarta de mentiras que se creyó la humanidad cuando trataron de persuadirla para que se dejara gobernar… estuviste conmigo en el parto de la transformación innovadora de la repetición. Y al fin de cuentas… uno, dos y… siempre la misma mierda.

Ninguis 

25 de febrero de 2007

Por hoy...

Por hoy no quiero que pienses... sólo que sientas. 
Que percibas la historia como lo que es: las anécdotas de otra época, lo que no significa que sea tu presente. Por hoy quisiera que no te pusieras las máscaras que te prestó el pasado, sino que muestres tu esencia... que disfrutes tu HOY. 
Por hoy quisiera que no hubiera juicios, sino comentarios del alma. 
Por hoy quisiera que la humanidad dejara de ver el punto negro en la pared blanca y más bien apreciara una pared blanca, aunque tenga un bello punto negro. 
 POR HOY QUISIERA QUE TODOS VIERAN EL MUNDO COMO ES: SIMPLEMENTE ENCANTADOR. Ninguis

21 de enero de 2007

Colombia... tierra de existencia

Amarillo de mi ilusión...
Azul de mis sueños y de mi alma...
Rojo de la pasión por existir en ti...
Mi sangre es tu bandera, mi alma tu existencia, mi vida tu realización.
TE AMO, PAÍS DE EXISTENCIA.
Ninguis. 

Colombiana de profesión, oficio y vocación.

20 de enero de 2007

Instantes de Humanidad, más que un libro, un mapa de existencia

Instantes de Humanidad en un Planeta Cósmico, es una recopilación de cuentos y frases cortas que muestran la cotidianidad del ser humano. Con un poco de humor, un tanto de filosofía, algo de psicología y a través de figuras literarias, se plasman los momentos que, por lo general, pasan desapercibidos ante nuestro afán cotidiano. Un libro para degustar, para pensar, para reír, para dedicar, para vivir o dejar pasar. Instantes es simplemente eso... momentos de siempre que se remueven en la memoria. 
Te entrego algunos apartes del libro... si estás interesado en él puedes enviarme un correo y ponernos en contacto para que lo adquieras




IGNORANTE INOCENCIA ¿A quién se le ocurriría que quitándome las extremidades podría descubrir si lo amaban o no? ¡Se preguntaba un día la margarita! 


 ABSTINENCIA Aunque la vida se la pasaba andando... la existencia prefería sentarse a mirar el presente convertirse en pasado para poder atrapar - in fraganti -, alguna vez, un minuto futuro. 

 COBRO JURÍDICO Lamentamos informarle que, por malos manejos de su cuenta, nos vemos en la penosa obligación de cancelar su tarjeta de crédito. Atentamente, Dpto. de Cartera Banco Universo Sucursal El Planeta 

 AMARRANDO ZAPATOS AJENOS En uno de tantos viajes - que por cierto aún no he realizado - me encontré una hermosa flor que soñaba con ser pájaro y con volar por miles de jardines conociendo otras amigas, otros colores, más estilos y muchos olores. Me acordé del día en que conocí un colibrí que soñaba con ser flor para no tener que decidir entre jardines, colores, olores y sabores. Bendije mi condición de humana, porque yo podía verlos a todos, sentirlos a cada uno y contarles - en su debido momento - de cuando los otros seres tienen brotes de locura y quieren, por un instante, vivir en los zapatos de otros.


¡Haz lo que quieres!

Cada día es un cúmulo de oportunidades para realizar lo que quieres. No te quedes quieto pensando qué hacer, ni filosofando sobre tantas alt...