29 de octubre de 2007

Un cuadro virtual, una ventana para el alma...

Sentirse, oírse, transmitirse... sensaciones que, por lo general, uno está acostumbrado a no percibir en lo cotidiano de un día normal. Demasiado ocupados como para detenernos en los detalles que están pero no se ven, que se ven pero uno no quiere que estén o que uno quiere que se vean pero estos se niegan a salir...
Cuestionante el cuento este de permanecer en los detalles, de percibir en lo superfluo, de trascender en lo inmediato, de suspirar por el oxígeno que falta, exhalar por aquello que no debió ser, soñar con el futuro que en ocasiones nadie se imagina. Y digo cuestionante no porque está llamado a juicio o a opiniones, sino porque por lo general esta filosofía de vida en ocasiones pareciera unilateral, es decir que sólo va pero no viene... y ohhh sorpresas las que uno se lleva cuando percibe que hay otros ojos que retornan lo imperceptible, otros sentires que se han provocado en quien menos se piensa o que quizás apenas se atreven a dejarse notar.
Jajaja, sé que es confuso y parece una colcha de retazos en medio de una hoja en blanco, - y virtual para darle más presencia- pero todo esto viene al caso por tantas experiencias que se pueden vivir en niveles donde el cuerpo no está para interrumpir la sensibilidad con el hielo de las prevenciones físicas; la interacción virtual hoy brinda un espacio donde el alma se libera si uno la deja... es tan vivo el encuentro en un chat por ejemplo, que uno podría jurar que el otro se siente más cerca que si lo tuviéramos al lado... las palabras no son el obstáculo, la sensaciones salen, los sentires explotan...
Hay encuentros, reencuentros y despedidas tan reales como si se tuvieran en carne y hueso, literalmente, pero lo más azul del cuento es que, así como comienza este texto... cuando uno se desprende de los prejuicios, como el chat de la vida, puede lograr tener un orgasmo de alma porque en ese instante pasaron las horas como segundos, no hubo prejuicios, no hubo ataduras... sólo se hicieron presentes las mejores experiencias de esta historia de ser humano: Sentirse, oirse y transmitirse cada sensación atrapada a veces por la corporeidad.
Quizás algún día, los humanos, trascendamos el problema que nos da en ocasiones tener este cuerpo... y aprendamos que lo mejor de tenerlo es poder aprovecharlo, sí, así como se siente... así como se lee... aprovecharlo porque más que una limitante es la realización de la vida, por lo menos de esta existencia... gracias a éste, el alma, puede asomarse para percibir a través de los sentidos.
Un beso...
Ninguis

13 de octubre de 2007

Ser o Estar... To Be...

Y entonces... a qué vamos en la vida si no es a Ser... al fin y al cabo, lo que se busca es llegar a ser... no estar siendo. Por ejemplo... uno puede ser un buen amigo en lugar de estar como buen amigo. En la primera uno no hace esfuerzos, eso fluye, es natural, se lleva dentro; en la segunda uno tiene que asumir una postura, ponerse el traje y en caso de no tener muchas ganas de estar, pues lo importante es parecer.. ese es el protocolo. Uno puede ser encantador... no se esfuerza, caen encantados... pero cuando uno está encantando... está pensando en ello, está preocupándose por ello, por parecerlo, porque los demás lo vean, lo sientan... y no necesariamente a uno le brota por la piel, aunque pareciese. Así como el verbo to be... uno lo usa según lo que necesita... así mismo... a veces uno puede estar sin ser... o puede ser sin estar; lo importante es que, pase lo que pase y en el lugar donde uno se encuentre, la conciencia tenga claro quién es uno, aunque los otros sólo vean que uno tal vez parece estar.
Un poco complicado pero de esto se tratan las palabras: de que sean complejas... de que calen en el interior, de que cuestionen y alboroten el adentro... así se llega a ser, más que estar tratando de serlo. Jajaja Un abrazo de oso, Ninguis

6 de octubre de 2007

Apuntes en azul

  • A veces el día pesa... sobre todo cuando llega la noche y la verdad sale a bailar.
  • No quiero más manifestaciones de nobleza... sobre todo cuando quienes hablan muestran el cobre

3 de octubre de 2007

Madurar: arte de caerse del árbol

Extraña filosofía humana esta de evitar caerse durante toda la vida... porque aunque dicen que caer para levantarse no es caer, de todas maneras la formación nos indica que se debe caminar con paso firme para evitar cualquier contratiempo... pero... y aquí viene mi cuestión: si todo el tiempo uno se la pasa madurando, ¿no será que nos ocurre como a los frutos que cuando maduran mucho se caen del árbol y se estallan? jmmmm y ahí sí... !la papaya que se da es impresionante! Un abrazo, Ninguis

¡Haz lo que quieres!

Cada día es un cúmulo de oportunidades para realizar lo que quieres. No te quedes quieto pensando qué hacer, ni filosofando sobre tantas alt...