Pues sí... con amigos así para qué enemigos... un presidente, un país... una vida.
Un dictador que se disfraza de gran amigo de la paz... eso parece ser el líder del país vecino. Un personaje que, cómo sea, quiere ganar un protagonismo que sólo le nutre su demencia, sus ganas de terminar con una población que ya no da más.
Una Cuba moderna, una opresión disfrazada de ayuda humanitaria... Hitler se quedó en palotes... definitivamente. Si se le observa bien, más que parecer la reencarnación de Simón Bolívar, parece un híbrido de desadaptados sociales con instintos suicidas, porque buscan pleito para poder enfrentar a quienes no están de acuerdo con sus absurdas visiones de la realidad.
Cómo pretende un hombre que tiene aguantando a un país entero hambre y angustias... que ayudará a otro país a resolver su crisis... que estupidez es esa de que un hombre que vive entre oro, catiras, armas y guerra, patrocinará la paz y las mejores campañas anticorrupción.
Permítame señor Chavez reírme de su extraña forma de buscar que todo un planeta le declare como personaje no apto para ser presentado a las generaciones futuras...
No venga a enseñarnos cómo manejar nuestra suciedad, si usted es de los primeros que nos llena la vida de inmundicias y absurdos.
Ninguis.