25 de agosto de 2007

INTERPRETANDO SILENCIOS

Por lo general, aunque muchos no lo crean, esta vocación de escribir, de narrar, de sentir las circunstancias, viene acompañada de la capacidad de contar las historias ajenas, las que todos o por lo menos muchos viven, las que les brotan por la piel, las que confluyen en conclusiones comunes; aunque la verdad es que en algunos instantes también han sido compartidas por mi experiencia, tienen mi sello o, por lo menos, mi opinión a veces no muy querida por algunos. Esta vez hablaré de algo que todos hacemos y que practicamos, aunque a todos todavía nos da muy duro pegarle al clavo. Me refiero a las ocasiones en las que interpretamos el silencio, el silencio ajeno, el del otro del frente, el del que se supone que es nuestro “interlocutor”. Los silencios, yo los llamo: el diálogo interior. Sí… cuando alguien que habla con nosotros trae encendido el botón del MUTE, vemos tantas expresiones en su rostro, tantos gestos en su lenguaje corporal, tantos detalles que se le escapan del interior de sus ojos; y tratamos de interpretar, de entender, de sacarle como sea lo que tiene guardado, lo que calla, lo que trata de decir cuando las palabras se devuelven desde la esquina cuando nos ven. Luego, no faltará el que nos diga, que el que calla otorga… y viene la contradicción cuando con vehemencia afirman que ellos jamás dijeron nada, que quién nos mandó a pensar por ellos, que bla, bla, bla… ahí sí que les salen las palabras. Silencio, al fin y a veces, tan fuerte, tan ruidoso, tan estruendoso, tan incoherente, tan seguro, tan presumible, tan incógnito, tan abrumador… porque entre los sonidos más inquietantes que existen la ausencia del mismo es la que más oímos… justo cuando queremos respuestas, cuando buscamos palabras, cuando queremos meternos en los otros para que nos digan qué palabras están diciéndose con ellos mismos… nos encontramos con que dimos en el clavo de lo que no se atreve a salir, de lo que se piensa pero que le falta la fuerza del oxígeno para convertirse en sonidos, en timbre, en voz… Porque no hay nada más inquietante y abrumador que encontrarse con VOS y que no me querás dejar oír tu VOZ… Un abrazo para todos a los que a veces se les esconden los sonidos del alma. Ninguis

19 de agosto de 2007

Y cómo reconocer la oportunidad…

Muchos han dicho que no se pueden desaprovechar las oportunidades, porque éstas no se presentan tantas veces… ¡qué problema!, y ¿cómo hace uno para verlas cuando el miedo nos acosa el alma? Por lo general decidimos hacernos los ciegos ante lo que tenemos al frente para evitarnos las molestias y la incomodidad de hacer cambios en la vida… que “más vale viejo conocido que nuevo por conocer”, jmmm que mitología popular la que se nos grabó en el alma… un miedo permanente a experimentar lo bueno que buscamos. Por ejemplo, nos pasamos la vida rezando, implorando, soñando o anhelando que llegue el ser que reúna las características que nos harían felices; y apenas llega nos da el pánico, nos asustamos de tanta belleza y sale el otro dicho: “de eso tan bueno, no dan tanto”, y lo vamos dejando ir… se nos escapa de las manos, hasta que ese ser se cansa y se retira. Y nosotros, con resignación decimos: “ahhh, no era para mí, si se fue es por algo”, jajajaja qué ilógicos somos en esta mitología urbana del amor… un montón de disculpas para no ser felices, sólo por el miedo a serlo. Ojalá que no nos coja el final de la vida recordando lo absurdos que fuimos al dejar partir a quienes nos daban las sensaciones de existencia, por quedarnos contemplando cómo seguir siendo víctimas del amor social. Ninguis

17 de agosto de 2007

Cuando no se tienen las fuerzas

Mucho me la he pasado mirando este entorno que a veces se me viene encima, de tantas historias que se van tejiendo, cual punto cadeneta y cruz, al mejor estilo, al estilo de los mejores amarres que se ven en la vida. Tantas las inquietudes que nacen, tan pocos los interrogantes que se resuelven, sólo por el hecho de no ser míos, de no tratarse de mis decisiones, de no ser cuestión de terceros, sino de pares... eso es, de pares donde, por más que uno busca, sólo ve nones. Uno que carga, uno que entrega, uno que decide, uno que somete, uno que sacrifica, uno que cree, uno que se la pasa diciendo que son dos y que en nombre del amor... ahí se seguirá la lucha... jajajaja ¿Luchando por el amor?,¿ tan sano y tan vital es el sentimiento que hay que lucharlo?... ¿hay que librar batallas por él? Tanta pendejada que nos inventamos para no reconocernos que ahí no hay amor, hay apego, hay necesidades, hay miedos, hay hábitos; ¿quién me puede asegurar que ha comprobado que amar es quedarse porque da pesar dejar al otro? ¿porque es muy triste luego del tiempo de estar juntos irse a buscar los sueños? ¿Quién no se ha visto por dentro aburrido, desilusionado por el egoismo de quien lo acompaña, triste por la soledad que se siente a veces al estar al lado de otro, pero aún así se repite cual programación cerebral, que ese es el amor de su vida? Y cómo no sentirnos solos y abrumados al estar en pareja, si no somos capaces de darnos a nosotros mismos la fuerza para decir NO MÁS, si ni somos compañeros de vida personales, si ponemos nuestros anhelos en la posibilidad de que ese "otro" cambie. Qué ironías las de nuestro llamado amor... parece que fuésemos nuestros peores enemigos, nos castigamos en nombre de la tal relación, perdiendo posibilidades de ser felices por el miedo a romper ese vínculo que generamos con un ser que estamos seguros que no es el que nos hace feliz. Hace poco escuché a alguien muy especial contarme una historia donde los gritos y la tendencia a ser violento no es sino un error y que lo importante era darle otra oportunidad de cambiar. En otras ocasiones he visto como muchos de mis seres cercanos se han mentido a sí mismos jurando ante el cielo que lo que tienen los hace muy felices, que es una relación de mucho tiempo, que el otro es muy especial, pero tras esos ojos, esas lágrimas y ese peso de vida no hay mentira que valga... Tantos sacrificios que hacemos en nombre del amor... que uno se cuestiona si eso más bien es falta de amor propio. Ninguis

15 de agosto de 2007

Te he traído, te he soñado

(Aquí va la radiografía del ser que busco en esta tierra, esta imagen se tomó en 1987, hace 20 años; lo mejor es que aún continúa vigente, ...esta toma sigue siendo la misma) Hoy hace una tarde fría… una del ´87, una de estas en las que uno quiere programar el futuro para mostrarte el camino por si algún día quieres aparecer. Sí, a ti que no te veo el rostro, a ti que el cuerpo ni sé cómo se te volverá con el paso de los años… a ti que ni sé con qué nombre querrás que te llame dentro de los años que tengan que pasar mientras nuestros pasos se van dirigiendo hasta el lugar donde te vea y te reconozca. A ti, que tal vez en otra vida me hayas visto… te dedico este mi futuro soñado. Quisiera encontrarte, verte y reconocerte. Observarte como un alma que ya conocía, así mi conciencia no perciba que ya estabas viviendo en mi corazón… en su habitación principal. Quiero que seas el ser que siempre soñé, un alma transparente, que se me muestre azul, que vibre y se sienta feliz de pensar que me ha visto. Un ser que no tema reconocer que teme sentir tantas cosas, pero que me lo diga, que no se reserve su sentir, que pinte paraísos en lienzo, alguien que juegue con el color entre las comisuras de mis labios, que inmortalice sus visiones del mundo en instantes cargados de arte gaseoso; alguien que tenga el humor que me contagia, alguien que sonría con su mirada, alguien que sea la dosis perfecta de femenino y masculino, alguien que no tema ser lo que es y quien es. Alguien que juegue con su deseo para que, de vez en cuando, me haga nacer mariposas de colores que revoloteen en mi estómago. Quiero que seas un ser que ame el bosque, los animales, la vida y los sueños que no se cuentan sino que se incrustan en los reflejos del lago que hay en el cielo del planeta donde decida ir a pasear conmigo. Un ser que vibre con la luna, con mi luna. Un ser que sienta y se sienta. Quiero que me haga vibrar, soñar y esperar… un ser que me inquiete por estar siempre… en lugar de espantar mis locuras. Quiero que me dejes ser y yo te lo permita igual. Quiero que llegues y me reconozcas y no temas amarme; pues si te digo que lo que hay es lo que ves, es porque no habrá caretas para conquistarte. Quiero que llegues para que me permitas tender nuestra cama, tomarnos un café y respirar nuestro aliento hasta el día en el que decidamos partir hacia otra vida, en otro planeta. Quiero que llegues, me dejes verte y enterarme de que quieres quedarte, para siempre, esta vez. Ninguis

Neptuno, un azul gaseoso ajeno al chisme terrestre


Y allí permanecía mientras todos querían buscar lo que no se les ha perdido. Una historia de miles de años, una casa soñada desde antes de que la memoria comenzara a recordar, unas habitaciones cómplices de fantasías pintadas con piel, con sensaciones y sentires. Neptuno, un planeta, una historia, muchas vidas, ningún mortal. Un lugar donde solo viven los azules gaseosos del alma. Sus lunas, sus anillos, sus esencias, sus susurros, de vez en cuando se muestran a los de acá... pero al fin y al cabo, tan privado que hasta la mitología se ha reservado el derecho de admisión, porque para llegar a vivir allí hay que tener alma de cosmos, estrellas en el corazón, pasión en las costuras de la piel y unas ganas infinitas por ser feliz. Ninguis

13 de agosto de 2007

El empelicule

¿Y cuando a los otros les da por empelicularse y uno termina siendo el antagonista? Camina uno inocente por la ciudad hasta con cara de ponqué, creyendo que todo anda bien y las llantas gastándose por falta de alineación y balanceo... Jmmmm, bendita manía la de los humanos de montarse videos al mejor estilo vanguardista y ni tienen la delicadeza de comunicarte que participaste en el casting de actores y "lo mejor" que ganaste el papel de malo o perversa en el guión. Bueno, pero acá no termina todo... una vez comienza la producción, ya no hay nada qué hacer, sales a las aceras, te topas con conocidos, y te sorprendes de las reacciones del público... TODOS TE VIERON O SE ENTERARON DE TU PAPEL... y tú sano... ni idea de que eras ya famoso por habértela embarrado con lo que hiciste... jajajaja, miras a tu alrededor y te topas con que cada uno de los asistentes a este show de vida social también es víctima del síndrome de empeliculamiento ajeno... entonces, si hasta el que se cree la película ya ha sido antagónico del empeliculamiento de terceros, ¿por qué diablos no se meten en videos más productivos o por lo menos no se toman el trabajo de darle trascendencia a sucesos más importantes que andar sintiéndose víctimas de sus juegos mentales? Yo, entre tanto, le doy una sonrisa a la supuesta cordura ajena, porque mi LOCURA PERSONAL en verdad me hace muy feliz y me permite ser espectador de tanta película callejera. Ninguis

12 de agosto de 2007

Entredichos y cosas que se piensan

Pues sí... hay tantas cosas entre líneas que por lo general no se alcanzan a percibir. Según la RAE, entredicho es una "duda que pesa sobre el honor, la virtud, calidad, veracidad, etc., de alguien o algo". Es válido decir más o menos (como caucho) que algo o alguien se puede "PONER, QUEDAR o ESTAR en entredicho". Y para tal fin, es que sí se tiene que mirar muy adentro para dejar en entredicho a una persona... pero no nos quedemos en la Real Academia, vámonos para los escenarios reales donde nos inquieta lo que vemos en otros porque ponen una barrera que no permite pasar a ver cómo tienen organizado el cuarto de huéspedes en el día de hoy. Esas veces en que miramos a los ojos del otro y nos rebotan las expresiones propias porque el del frente no deja pasar ni un reflejo y, entonces dudamos, no de su honor, ni su virtud ni de su calidad, sino más bien nos inquieta la veracidad de ese "bien" que nos responde cuando le preguntamos cómo está... Tan curioso, el entredicho se vuelve una constante social, porque por lo general nos queda difícil gritarle al mundo que estamos como león enjaulado y que no sabemos cómo pedir auxilio para que nos permitamos la felicidad y la libertad que anhelamos tanto; casi siempre respondemos mecánicamente porque a alguien le dio por inventarse que "la vida no es fácil y que uno tiene que aguantarse muchas cosas para ser feliz en la jubilación" esa creencia es la que deberíamos poner en entredicho, pues la vida es lo que nosotros hagamos de ella. Ninguis.

8 de agosto de 2007

Y más...

Es tanto que, por lo general, ES MÁS. Es tan sincero que, si lo pides, SE ESCONDE. Es tan privado que, SÓLO TÚ LO PERCIBES. Es tan mágico que quisiera poder vivirlo sin esconderlo. Es tan profundo que, sin duda, AQUÍ PERMANECERÁ POR SIEMPRE. Si lo quieres... aquí estará. Ninguis

6 de agosto de 2007

Panorámica visible


Y así se la pasa uno a veces... mirando entre las rendijas de los espacios para no encontrarse con algún par de ojos que nos alboroten cosas de adentro. Esa evasión que tratamos de disimular, por si nos preguntan, salir bien librados; pero que está ahí... miramos para los lados cual ventilador, decimos frases genéricas para no sacar las originales, la del alma... algo así como los medicamentos: aquellos caros, de marca, no son pa´todo el mundo... los genéricos pues sí, al fin y al cabo, más vale pasar por educado, que no sea uno el que alborote el chispero. Los espacios se llenan de miradas ausentes, de rostros incómodos, de expresiones protocolarias, como sonrisa de reina de belleza... qué situaciones las que nos pone la vida a veces... Creemos que nunca nos tendremos que sentar con aquellos que nos generan tensa calma... y apenas volteamos a la silla del lado... ahí están... aquellos ojos que alguna vez decidimos que era mejor no tener al frente para evitarnos tanta molestia que ocasiona lo genérico, lo protocolario, lo social impuesto. Historias que se tejen de vez en cuando para observar cómo de alguna situación poco productiva se puede contar una historia donde los ojos buscan una MEJOR PANORÁMICA VISIBLE. Ninguis

3 de agosto de 2007

Un azul gaseoso, una Luna del alma

Eran muchos los instantes que se fundía el azul del alma con el blanco de la luna... ya no había protocolos ni distancias... sólo había sentires. Un azul que se disfrazaba de arco iris para despistar a los duendes que algunas veces querían dañar la complicidad del momento... pero al fin y al cabo, tan eternos, tan buenos amantes, tan amigos del alma, tan presentes aunque parecieran ausentes. Era la historia de la Luna y ese azul que muchos veían pero pocos valoraban... un azul que tiñe los sueños... una tonalidad que sólo se puede sentir en la piel del alma, que únicamente se observa con los ojos del espíritu y que permanece inmortal ante los convencionalismos terrenales. Una Luna que jugaba a tener apariencia física, pero cuya magia estaba en su infinito misterio. Un ser que más que vida tenía existencia... una Luna que le entregó su corazón a un azul prestado, segura de que no habría situaciones que le mataran su amor ideal, ese que le movía su menguante para que volviera a llenar su corazón de un blanco que pocos entendían... Un Azul y una Luna, una historia secreta, un amor que nunca desapareció porque al fin y al cabo, aunque no la veamos, la Luna siempre está, arriba, mirando cómo su azul de vez en cuando se hace suyo. Un beso de luna para el azul gaseoso del alma. Ninguis

Cuando la Luna descubrió los secretos de un sapito

Y así era, simplemente eso... una canas que inspiraban respeto, vida, alegría, sentimiento y existencia; sonidos que se malinterpretaban porque, algunas veces... cuando todo estaba en silencio, el sapito cantaba para robarle a todos una sonrisa en medio del cansancio de la noche. Un sapito con canas que sin que los demás lo percibieran se dejaba ver entre las multitudes de lo social. Ninguis.

1 de agosto de 2007

Sentencias

Hoy me atreveré a sentenciar algunos episodios ajenos, no porque no los haya sentido alguna vez, sino porque a veces ver el mundo desde la Luna es divertido, por lo menos se puede observar con mayor imparcialidad. Dejo constancia de que me atreví a robar historias ajenas para generar las sentencias, porque mi única confesión actual es que desde la Luna se vive feliz... y lo mejor: se ve la tierra en su dimensión real. Es curioso ver cómo se palidecen las sonrisas cuando llega al corazón la enfermedad del despecho, esa que por lo general termina por afectar el amor propio más que al corazón como tal; nos duele el orgullo, se sube la presión arterial de la esperanza, se generan carcinomas en las ganas, se comienza una carrera por buscar los por qué de terceros. Es hasta chistoso ver la forma como se transforman las palabras, las visiones, las sensaciones, las expresiones faciales y hasta las del interior de nuestro ser. La agonía de la ausencia nos da hasta desespero, nos hace sentir incompletos, nos llena de temores hacia el final del camino; pero si se es honesto, antes de culminar la "relación de la vida" se estaba inconforme con muchísimas cosas, incluso habíamos hasta pensado que eso no iba a terminar en nada si el tercero en cuestión no cambiaba actitudes... jajaja, qué tristeza que nuestra felicidad esté apostada en la presencia de otro ser, aun sabiendo que cuando lo teníamos a nuestro lado en ocasiones ni nos lo aguantábamos. Sentencio a nuestro amor propio por enceguecernos la proyección de vida, sentencio el apestoso afán de apostarle nuestra vida a otros que ni siquiera han pensado para dónde van, sentencio a nuestra mente por hacernos creer que estamos enamorados de un ser que a veces ni siquiera está, sentencio que la mayoría de las veces no nos enamoramos de otro sino del amor. SENTENCIO QUE ES PENOSO VER CÓMO SE NOS AGOTAN LAS POSIBILIDADES DE LOS MINUTOS PRESENTES POR ESTAR RECLAMÁNDOLES A LOS PASADOS CÓMO SE NOS TIRARON EN LOS FUTUROS. HE DICHO. Ninguis

¡Haz lo que quieres!

Cada día es un cúmulo de oportunidades para realizar lo que quieres. No te quedes quieto pensando qué hacer, ni filosofando sobre tantas alt...