20 de diciembre de 2007

La realidad

Un suave velo de invierno se deja ver a pesar de las ganas de ver el sol... y qué tanto se ve éste si la nube se torna densa por el afán de no ver las cosas... lenguaje entre líneas que se transpira por la piel... sombras que no pasan de ser reflejos y un cuándo llegará el Niño Dios que traiga el regalo tan anhelado... Un beso y un abrazo navideño... que no falte la parranda y por favor... el etílico... Feliz Navidad y bueno... un súper 2008 repleto de buenas razones para seguir siendo felices... Ninguis

2 de diciembre de 2007

Ya huele a pólvora y chicharrón… a la colombiana.

Y llegó diciembre… y otra vez a escuchar la ráfaga de explosiones que recuerdan no un cuatro de julio, sino el arte de imponernos ante el miedo al silencio… un estruendoso afán por continuar recordándole al alma que la guerra continúa.
Esta patria que duele pero que a veces se queda corta de espíritus anti recuerdos de guerra. Es curioso como vemos a muchos por ahí felices porque cada vez explotan más duro los voladores, las papeletas, los tacos y miles de artefactos más que nos hacen retumbar no sólo el tímpano sino el estómago; y nada importa, qué tanto da que haya un enfermo en la casa vecina… si ellos están pasando de lo mejor; pero hay que ver cuando a los personajes en cuestión decembrina se les enferma algún ser querido… jmmmm ahí sí no hay fecha que valga… si es preciso hasta con bala se culmina el cuento del irrespeto por el dolor ajeno.
Ahora, más patológico todavía es analizar cómo en estas tierras nos gastamos la platica en pólvora, guaro y paseo a la costa, para recordar en enero que las listas de útiles para el colegio de los niños están muy costosas, que ya se vino otro año más para pagar las deudas de la explosión navideña desaforada.
Uno no sabe si reírse, llorar o sentarse a observar cómo todo el mundo se sueña a la prima… que incluso antes de que llegue ya está comprometida… por estas fechas ya todos andamos diciéndole a cuanto civil que se nos atraviesa con propuestas atractivas para las vacaciones, que ese plan de la marranada, del traído del niño - y no sé qué más actividades particulares- están perfectos porque este mes vuelve la familiar esa que llega, si estamos de buenas, dos veces en el año y como que viniera cargadísima porque en la mente rinde pa´todo.
Nos pasamos 364 días del año repitiendo que ya pasará este año y llegará otro mejor… pero para el día 365 ó el 366 si es bisiesto… nos pasamos levantando codo y brindando por eso que dice que: “yo no olvido al año viejo porque me ha traído cosas muy buenas… y tralará tralará…
Otro fenómeno tan cívico como los anteriores es la abundancia de necesitados y de merecedores de aguinaldos que resultan para las fechas entre el 16 y el 24 del famoso mes doce… hay que repartir por el trabajo hecho, qué tal!!!! Que el aguinaldo pa´l celador, pa´los de la basura, que´l de la tienda, que doña señora tan amable que es… que´l lotero, que la hija de peranito que este año fue muy amable y nos sacó del atranque en el que estábamos… ahh y que no se nos olvide comprar unos regalitos de más… de esos unisex, que se puedan dar por si aparecen aquellas amigas que uno nunca sabe si llegan y uno sin nada pa´ darles.
Definitivamente diciembre es el mes de lo opuesto… ese en el que todos sacamos el espíritu animado, generoso… ese que los otros 11 meses del año se queja de cada día que se va pasando para sobrevivir… eso es lo triste… que nos la pasamos en una carrera por culminar un año y a veces ni nos damos cuenta de lo que pasó en cada uno de sus días.
Un abrazo de oso
Ninguis

¡Haz lo que quieres!

Cada día es un cúmulo de oportunidades para realizar lo que quieres. No te quedes quieto pensando qué hacer, ni filosofando sobre tantas alt...