En la mayoría de las ocasiones es esa justa diferencia la que nos permite ver el mundo desde otra perspectiva... la esencia no es pelear contra la corriente ni convencer a otros de que sigan tu rumbo... es sencillamente reconocer cuál es el camino que queremos recorrer y dejar que el Universo haga el resto... nos encontraremos similares y opuestos que nos acompañarán por trayectos, pero no hay que atarse a nadie ni a nada... sólo caminar, despacio, sin afanes, disfrutando los paisajes y permitiéndole al alma decidir qué le gusta para sí misma y qué no... no te ates... libérate de las cadenas del apego y verás que la niebla del camino se diluye entre el sol de tus sueños realizados... un abrazote de osita, NINGUIS.