Por hoy hablaré de un rato… uno de esos que no traen instantes sino que más bien se los lleva; de esos minutos que se prestaron al tiempo para que los volviera eternidad pero que nunca dieron los consabidos intereses.
De un rato de aquellos en los que los ojos se encuentran y se dicen tanto que ni se les entiende… de esos ratos en los que uno pareciera estar pero sin la corporeidad.
De los momentos en los que uno siente que el tiempo se termina y que todo se va arreglando para partir… sin ni siquiera saber para dónde.
De los ratos en los que se escriben tantas cosas que para muchos no significan nada, pero que se asemejan a despedidas entre líneas que no aparentan nada.
De segundos en los que se rehacen las cuentas para pagarlas y no dejar pendientes… de sueños que se revisan para ver si se cumplieron y por si de pronto no alcanzó el tiempo tratar de entender qué razón tuvieron para partir sin dejarse atrapar.
Este día dejé constancia, por un momento, de este rato que existí y en el que le agradezco a todos haberme permitido dejarles estos ratos.
Para todos los interesados… UN GRACIAS ETERNAS.