19 de agosto de 2007

Y cómo reconocer la oportunidad…

Muchos han dicho que no se pueden desaprovechar las oportunidades, porque éstas no se presentan tantas veces… ¡qué problema!, y ¿cómo hace uno para verlas cuando el miedo nos acosa el alma? Por lo general decidimos hacernos los ciegos ante lo que tenemos al frente para evitarnos las molestias y la incomodidad de hacer cambios en la vida… que “más vale viejo conocido que nuevo por conocer”, jmmm que mitología popular la que se nos grabó en el alma… un miedo permanente a experimentar lo bueno que buscamos. Por ejemplo, nos pasamos la vida rezando, implorando, soñando o anhelando que llegue el ser que reúna las características que nos harían felices; y apenas llega nos da el pánico, nos asustamos de tanta belleza y sale el otro dicho: “de eso tan bueno, no dan tanto”, y lo vamos dejando ir… se nos escapa de las manos, hasta que ese ser se cansa y se retira. Y nosotros, con resignación decimos: “ahhh, no era para mí, si se fue es por algo”, jajajaja qué ilógicos somos en esta mitología urbana del amor… un montón de disculpas para no ser felices, sólo por el miedo a serlo. Ojalá que no nos coja el final de la vida recordando lo absurdos que fuimos al dejar partir a quienes nos daban las sensaciones de existencia, por quedarnos contemplando cómo seguir siendo víctimas del amor social. Ninguis

No hay comentarios:

¡Haz lo que quieres!

Cada día es un cúmulo de oportunidades para realizar lo que quieres. No te quedes quieto pensando qué hacer, ni filosofando sobre tantas alt...