Hace poco vengo sufriendo de la grave enfermedad del papel en blanco, trastorno que sufren los escritores cuando las palabras se han ido de vacaciones para tratar de broncearse y traer renovada la voz.
Pero, juro, si no se convierte en un sacrilegio, que pronto regresarán para adornar un poco las tardes de un buen café y algunos pensamientos casuales.
Un beso blanco de luna,
Ninguis.
25 de septiembre de 2007
15 de septiembre de 2007
ESOS DÍAS DE LA LUNA
Cuando acababa de sentarse a mirar el Planeta, vio a muchos en ventanas y balcones observándola con aparatos extraños.
Escuchó que hablaban de un fenómeno hermoso, del rostro que se veía en su centro, que los cráteres la hacían parecer a un enorme trozo redondo de queso, que su luz y su reflejo no eran comparables con ninguno.
Asustada y confundida, miró tras ella para ver a qué se referían, pero detrás no había nada: ni destellos, ni pedazos de queso, ni rostros, ni nada...
¿Sería que veían visiones?, ¿Tendría que revisarse los ojos por no poder admirar lo que otros tenían frente a ellos?
Después de varios días de observación y melancolía - y luego de creer que su depresión se debía a que atravesaba por esa fecha mensual en la que todo la hacía más susceptible y se tornaba redonda e hinchada -, descubrió que para el Planeta, cada mes, esos días de la Luna son su mayor realización y que lo triste, para ella, es no poder verse porque no tiene un espejo de su tamaño ubicado justo donde está la tierra.
Un abrazo lleno de amor y de amistad,
Ninguis
8 de septiembre de 2007
MITOLOGÍA DEL OLVIDO
Se habían ido las palabras. Se marcharon quizás porque se cansaron de tanto repetirse... y al fin y al cabo el cuerpo necesita descansar de vez en cuando. Con su partida se necesitaron los gestos, y éstos, quienes habían vivido esa historia hace muchos años y de los que su partida ya casi pasaba inadvertida, vinieron complacidos.
Al llegar, se atemorizaron, nadie sabía cómo usarlos, nadie los sabía interpretar... la memoria no tenía grabados sus códigos y les tocó quedarse callados.
Pasaban los años y todo iba quedando en un silencio aterrador, la memoria seguía perdiendo la capacidad de vivir, los gestos ya no querían permanecer más en el lugar, las palabras ya pertenecían a otro mundo.
Y no había más que llamar a los astros, recurrir a las leyendas, inventarse nuevos mundos, interpretar nuevas teorías, tratar de descubrir qué estaba, qué venía, qué seguía...
Y así todos se asombraron de nuevo con la gigante bola de fuego que había en el cielo, se asustaban al ver que arriba, el techo tenía agujeros por los que pasaba una luz del exterior, quién sabe qué reflector había afuera que dejaba pasar por diminutos huequitos destellos de luces y que brillaban intermitentemente.
Cuando llovía asumían que había alguien lavando arriba y que, por estar lleno de huecos el techo, entonces se filtraba el agua. Cuando el día era muy caliente se llenaban de pánico y pensaban que esa inmensa bola amarilla estaba muy cerca entonces corrían a resguardarse en alguna casa y ese día no se trabajaba esperando que se cayera desde arriba el terrible y raro astro.
Cuando podían ver la luna y estaba llena, decían que había un enorme trozo de papel blanco iluminado por la luz del de arriba y que por eso daba destellos plateados. Y cuando la veían sólo en trozos, entonces era peor porque asumían que habían cambiado el trozo de papel o que habían perdido capacidades de visión y corrían donde el oftalmólogo.
Se asombraban al ver a los animales y se preguntaban de dónde vendrían y a qué. Era tanto su asombro que ni se les acercaban por temor a no entender sus palabras - hacía mucho tiempo que ellos ya no hablaban y tenían pena de no ser capaces de entenderlos-.
A los lagos, a los ríos y al mar le temían por las epidemias que podría dar esa agua estancada y protestaban por no tener buena capacidad de desagües... Culpaban al de arriba por no haber construido bien al mundo...
Y así con el paso de los años, fueron naciendo cada vez más ignorantes... El mundo se fue volviendo más loco, crecieron más intrépidos, más sabiondos o inventores que construyeron peores teorías, y el planeta enloqueció del todo, dejó de tener forma, de tener sentido, de poseer sabiduría y se quedó con teorías.
Y fue así como la mitología se quedó con el de arriba donde viven las palabras y los gestos... y los demás nos quedamos acá abajo unos inventando más y otros tratando de descifrar para donde se fue la verdad... para dónde se llevaron al de arriba y qué pasó con la gestualidad de la tierra cuando permite que el sol, la luna y ella se vuelvan solo uno.
Y aquí queda inscrita la mitología del olvido y la cadena interminable de un pueblo que olvidó su historia por querer quedarse con las teorías.
Ninguis
1 de septiembre de 2007
¿POR QUÉ A MÍ?
Cuántas veces nos miramos en el espejo y sentimos esa tristeza profunda y ese dolor en el pecho que suelen acompañar esta pregunta interminable que ronda nuestros pensamientos día y noche cada que algo nos ocurre: “¿por qué a mí?”; cuántas negativas nos reforzamos inconscientemente cuando decimos donde quiera que vamos: es que yo sí soy muy de malas, es que no es nada raro que a mí me pase todo lo malo, es que lo único que me falta es que mi marido tenga otra, es que definitivamente, al caído, caedle; y así se nos pasan los minutos del día, programando nuestra existencia para que se convierta en un suplicio interminable.
Por lo general, según la naturaleza de lo obvio, nuestros pies caminarán según el sentido a donde los dirijamos… pero sobre todo, andarán de acuerdo con el impulso y la dirección hacia donde los guiemos… entonces, por qué tanta extrañeza cuando desde que nos levantamos los programamos para que busquen el charco para caernos, la cáscara para resbalarnos, el muro para tropezar.
Es lógico, si desde antes de levantarnos pensamos que seguro hoy nos caeremos… de tanto estar pendientes de la piedra y el obstáculo, nos distraeremos de lo que nos ocupa y terminaremos en el suelo, con alguno que otro moretón.
Alguna vez hemos escuchado esa frase que recita que las cosas se verán según con el cristal con el que se les mire, pues bien, así funciona la vida… lo más lógico sería quitarse esos lentes oscuros que tornan gris la existencia.
Por ejemplo, cuando se tiene una pareja estable, un cómplice de sueños y de vida… somos felices… no nos cambiamos por nadie, pero no faltará quien nos afirme que no nos alegremos tanto que de eso tan bueno no dan tanto y que cuando se termine la época de enamoramiento veremos la realidad. Al fin y al cabo cada uno ve las circunstancias de acuerdo con su realidad… pero a eso voy, la realidad de otros no es la nuestra.
Habitualmente, cuando conocemos a un buen compañero de viaje tendemos a pensar en el momento en que se irá, en que nos será infiel o lo que ocurrirá cuando nos trate injustamente y, casi siempre, es tanta nuestra capacidad de sugestión que nos imaginamos la situación tal cual ocurrirá… paradójicamente estamos pintando el futuro… lo estamos escribiendo con cada uno de nuestros pensamientos.
Nos encanta ser víctimas de las circunstancias, desconociendo que somos los creadores de las mismas.
Nos entristecemos porque las personas no nos tienen en cuenta para sus planes pero olvidamos que por lo general cada que ellos tienen alguna buena idea nos hemos encargado de minimizarla o de atacarla, no recordamos la cantidad de veces que hemos criticado en lugar de felicitar, que hemos envidiado en vez de compartir; se nos olvida que somos los artífices de nuestra realidad y que nada ni nadie interfiere tanto en ella si no lo permitimos.
La vida es sólo un segmento de lo que podemos ver en ella, el secreto está en no limitar las posibilidades a la escasa fe que tenemos en nosotros mismos.
Ninguis
25 de agosto de 2007
INTERPRETANDO SILENCIOS
Por lo general, aunque muchos no lo crean, esta vocación de escribir, de narrar, de sentir las circunstancias, viene acompañada de la capacidad de contar las historias ajenas, las que todos o por lo menos muchos viven, las que les brotan por la piel, las que confluyen en conclusiones comunes; aunque la verdad es que en algunos instantes también han sido compartidas por mi experiencia, tienen mi sello o, por lo menos, mi opinión a veces no muy querida por algunos.
Esta vez hablaré de algo que todos hacemos y que practicamos, aunque a todos todavía nos da muy duro pegarle al clavo. Me refiero a las ocasiones en las que interpretamos el silencio, el silencio ajeno, el del otro del frente, el del que se supone que es nuestro “interlocutor”.
Los silencios, yo los llamo: el diálogo interior. Sí… cuando alguien que habla con nosotros trae encendido el botón del MUTE, vemos tantas expresiones en su rostro, tantos gestos en su lenguaje corporal, tantos detalles que se le escapan del interior de sus ojos; y tratamos de interpretar, de entender, de sacarle como sea lo que tiene guardado, lo que calla, lo que trata de decir cuando las palabras se devuelven desde la esquina cuando nos ven.
Luego, no faltará el que nos diga, que el que calla otorga… y viene la contradicción cuando con vehemencia afirman que ellos jamás dijeron nada, que quién nos mandó a pensar por ellos, que bla, bla, bla… ahí sí que les salen las palabras.
Silencio, al fin y a veces, tan fuerte, tan ruidoso, tan estruendoso, tan incoherente, tan seguro, tan presumible, tan incógnito, tan abrumador… porque entre los sonidos más inquietantes que existen la ausencia del mismo es la que más oímos… justo cuando queremos respuestas, cuando buscamos palabras, cuando queremos meternos en los otros para que nos digan qué palabras están diciéndose con ellos mismos… nos encontramos con que dimos en el clavo de lo que no se atreve a salir, de lo que se piensa pero que le falta la fuerza del oxígeno para convertirse en sonidos, en timbre, en voz…
Porque no hay nada más inquietante y abrumador que encontrarse con VOS y que no me querás dejar oír tu VOZ…
Un abrazo para todos a los que a veces se les esconden los sonidos del alma.
Ninguis
19 de agosto de 2007
Y cómo reconocer la oportunidad…
Muchos han dicho que no se pueden desaprovechar las oportunidades, porque éstas no se presentan tantas veces… ¡qué problema!, y ¿cómo hace uno para verlas cuando el miedo nos acosa el alma?
Por lo general decidimos hacernos los ciegos ante lo que tenemos al frente para evitarnos las molestias y la incomodidad de hacer cambios en la vida… que “más vale viejo conocido que nuevo por conocer”, jmmm que mitología popular la que se nos grabó en el alma… un miedo permanente a experimentar lo bueno que buscamos.
Por ejemplo, nos pasamos la vida rezando, implorando, soñando o anhelando que llegue el ser que reúna las características que nos harían felices; y apenas llega nos da el pánico, nos asustamos de tanta belleza y sale el otro dicho: “de eso tan bueno, no dan tanto”, y lo vamos dejando ir… se nos escapa de las manos, hasta que ese ser se cansa y se retira.
Y nosotros, con resignación decimos: “ahhh, no era para mí, si se fue es por algo”, jajajaja qué ilógicos somos en esta mitología urbana del amor… un montón de disculpas para no ser felices, sólo por el miedo a serlo.
Ojalá que no nos coja el final de la vida recordando lo absurdos que fuimos al dejar partir a quienes nos daban las sensaciones de existencia, por quedarnos contemplando cómo seguir siendo víctimas del amor social.
Ninguis
17 de agosto de 2007
Cuando no se tienen las fuerzas
Mucho me la he pasado mirando este entorno que a veces se me viene encima, de tantas historias que se van tejiendo, cual punto cadeneta y cruz, al mejor estilo, al estilo de los mejores amarres que se ven en la vida.
Tantas las inquietudes que nacen, tan pocos los interrogantes que se resuelven, sólo por el hecho de no ser míos, de no tratarse de mis decisiones, de no ser cuestión de terceros, sino de pares... eso es, de pares donde, por más que uno busca, sólo ve nones.
Uno que carga, uno que entrega, uno que decide, uno que somete, uno que sacrifica, uno que cree, uno que se la pasa diciendo que son dos y que en nombre del amor... ahí se seguirá la lucha... jajajaja
¿Luchando por el amor?,¿ tan sano y tan vital es el sentimiento que hay que lucharlo?... ¿hay que librar batallas por él? Tanta pendejada que nos inventamos para no reconocernos que ahí no hay amor, hay apego, hay necesidades, hay miedos, hay hábitos; ¿quién me puede asegurar que ha comprobado que amar es quedarse porque da pesar dejar al otro? ¿porque es muy triste luego del tiempo de estar juntos irse a buscar los sueños?
¿Quién no se ha visto por dentro aburrido, desilusionado por el egoismo de quien lo acompaña, triste por la soledad que se siente a veces al estar al lado de otro, pero aún así se repite cual programación cerebral, que ese es el amor de su vida?
Y cómo no sentirnos solos y abrumados al estar en pareja, si no somos capaces de darnos a nosotros mismos la fuerza para decir NO MÁS, si ni somos compañeros de vida personales, si ponemos nuestros anhelos en la posibilidad de que ese "otro" cambie.
Qué ironías las de nuestro llamado amor... parece que fuésemos nuestros peores enemigos, nos castigamos en nombre de la tal relación, perdiendo posibilidades de ser felices por el miedo a romper ese vínculo que generamos con un ser que estamos seguros que no es el que nos hace feliz.
Hace poco escuché a alguien muy especial contarme una historia donde los gritos y la tendencia a ser violento no es sino un error y que lo importante era darle otra oportunidad de cambiar. En otras ocasiones he visto como muchos de mis seres cercanos se han mentido a sí mismos jurando ante el cielo que lo que tienen los hace muy felices, que es una relación de mucho tiempo, que el otro es muy especial, pero tras esos ojos, esas lágrimas y ese peso de vida no hay mentira que valga...
Tantos sacrificios que hacemos en nombre del amor... que uno se cuestiona si eso más bien es falta de amor propio.
Ninguis
15 de agosto de 2007
Te he traído, te he soñado
(Aquí va la radiografía del ser que busco en esta tierra, esta imagen se tomó en 1987, hace 20 años; lo mejor es que aún continúa vigente, ...esta toma sigue siendo la misma)
Hoy hace una tarde fría… una del ´87, una de estas en las que uno quiere programar el futuro para mostrarte el camino por si algún día quieres aparecer.
Sí, a ti que no te veo el rostro, a ti que el cuerpo ni sé cómo se te volverá con el paso de los años… a ti que ni sé con qué nombre querrás que te llame dentro de los años que tengan que pasar mientras nuestros pasos se van dirigiendo hasta el lugar donde te vea y te reconozca.
A ti, que tal vez en otra vida me hayas visto… te dedico este mi futuro soñado.
Quisiera encontrarte, verte y reconocerte. Observarte como un alma que ya conocía, así mi conciencia no perciba que ya estabas viviendo en mi corazón… en su habitación principal.
Quiero que seas el ser que siempre soñé, un alma transparente, que se me muestre azul, que vibre y se sienta feliz de pensar que me ha visto.
Un ser que no tema reconocer que teme sentir tantas cosas, pero que me lo diga, que no se reserve su sentir, que pinte paraísos en lienzo, alguien que juegue con el color entre las comisuras de mis labios, que inmortalice sus visiones del mundo en instantes cargados de arte gaseoso; alguien que tenga el humor que me contagia, alguien que sonría con su mirada, alguien que sea la dosis perfecta de femenino y masculino, alguien que no tema ser lo que es y quien es.
Alguien que juegue con su deseo para que, de vez en cuando, me haga nacer mariposas de colores que revoloteen en mi estómago. Quiero que seas un ser que ame el bosque, los animales, la vida y los sueños que no se cuentan sino que se incrustan en los reflejos del lago que hay en el cielo del planeta donde decida ir a pasear conmigo.
Un ser que vibre con la luna, con mi luna. Un ser que sienta y se sienta. Quiero que me haga vibrar, soñar y esperar… un ser que me inquiete por estar siempre… en lugar de espantar mis locuras.
Quiero que me dejes ser y yo te lo permita igual. Quiero que llegues y me reconozcas y no temas amarme; pues si te digo que lo que hay es lo que ves, es porque no habrá caretas para conquistarte.
Quiero que llegues para que me permitas tender nuestra cama, tomarnos un café y respirar nuestro aliento hasta el día en el que decidamos partir hacia otra vida, en otro planeta.
Quiero que llegues, me dejes verte y enterarme de que quieres quedarte, para siempre, esta vez.
Ninguis
Neptuno, un azul gaseoso ajeno al chisme terrestre

Y allí permanecía mientras todos querían buscar lo que no se les ha perdido. Una historia de miles de años, una casa soñada desde antes de que la memoria comenzara a recordar, unas habitaciones cómplices de fantasías pintadas con piel, con sensaciones y sentires.
Neptuno, un planeta, una historia, muchas vidas, ningún mortal. Un lugar donde solo viven los azules gaseosos del alma.
Sus lunas, sus anillos, sus esencias, sus susurros, de vez en cuando se muestran a los de acá... pero al fin y al cabo, tan privado que hasta la mitología se ha reservado el derecho de admisión, porque para llegar a vivir allí hay que tener alma de cosmos, estrellas en el corazón, pasión en las costuras de la piel y unas ganas infinitas por ser feliz.
Ninguis
13 de agosto de 2007
El empelicule
¿Y cuando a los otros les da por empelicularse y uno termina siendo el antagonista? Camina uno inocente por la ciudad hasta con cara de ponqué, creyendo que todo anda bien y las llantas gastándose por falta de alineación y balanceo...
Jmmmm, bendita manía la de los humanos de montarse videos al mejor estilo vanguardista y ni tienen la delicadeza de comunicarte que participaste en el casting de actores y "lo mejor" que ganaste el papel de malo o perversa en el guión.
Bueno, pero acá no termina todo... una vez comienza la producción, ya no hay nada qué hacer, sales a las aceras, te topas con conocidos, y te sorprendes de las reacciones del público... TODOS TE VIERON O SE ENTERARON DE TU PAPEL... y tú sano... ni idea de que eras ya famoso por habértela embarrado con lo que hiciste... jajajaja, miras a tu alrededor y te topas con que cada uno de los asistentes a este show de vida social también es víctima del síndrome de empeliculamiento ajeno... entonces, si hasta el que se cree la película ya ha sido antagónico del empeliculamiento de terceros, ¿por qué diablos no se meten en videos más productivos o por lo menos no se toman el trabajo de darle trascendencia a sucesos más importantes que andar sintiéndose víctimas de sus juegos mentales?
Yo, entre tanto, le doy una sonrisa a la supuesta cordura ajena, porque mi LOCURA PERSONAL en verdad me hace muy feliz y me permite ser espectador de tanta película callejera.
Ninguis
12 de agosto de 2007
Entredichos y cosas que se piensan
Pues sí... hay tantas cosas entre líneas que por lo general no se alcanzan a percibir.
Según la RAE, entredicho es una "duda que pesa sobre el honor, la virtud, calidad, veracidad, etc., de alguien o algo". Es válido decir más o menos (como caucho) que algo o alguien se puede "PONER, QUEDAR o ESTAR en entredicho".
Y para tal fin, es que sí se tiene que mirar muy adentro para dejar en entredicho a una persona... pero no nos quedemos en la Real Academia, vámonos para los escenarios reales donde nos inquieta lo que vemos en otros porque ponen una barrera que no permite pasar a ver cómo tienen organizado el cuarto de huéspedes en el día de hoy.
Esas veces en que miramos a los ojos del otro y nos rebotan las expresiones propias porque el del frente no deja pasar ni un reflejo y, entonces dudamos, no de su honor, ni su virtud ni de su calidad, sino más bien nos inquieta la veracidad de ese "bien" que nos responde cuando le preguntamos cómo está...
Tan curioso, el entredicho se vuelve una constante social, porque por lo general nos queda difícil gritarle al mundo que estamos como león enjaulado y que no sabemos cómo pedir auxilio para que nos permitamos la felicidad y la libertad que anhelamos tanto; casi siempre respondemos mecánicamente porque a alguien le dio por inventarse que "la vida no es fácil y que uno tiene que aguantarse muchas cosas para ser feliz en la jubilación" esa creencia es la que deberíamos poner en entredicho, pues la vida es lo que nosotros hagamos de ella.
Ninguis.
8 de agosto de 2007
Y más...
Es tanto que, por lo general,
ES MÁS.
Es tan sincero que, si lo pides,
SE ESCONDE.
Es tan privado que,
SÓLO TÚ LO PERCIBES.
Es tan mágico que
quisiera poder vivirlo sin esconderlo.
Es tan profundo que, sin duda,
AQUÍ PERMANECERÁ POR SIEMPRE.
Si lo quieres... aquí estará.
Ninguis
6 de agosto de 2007
Panorámica visible
Y así se la pasa uno a veces... mirando entre las rendijas de los espacios para no encontrarse con algún par de ojos que nos alboroten cosas de adentro.
Esa evasión que tratamos de disimular, por si nos preguntan, salir bien librados; pero que está ahí... miramos para los lados cual ventilador, decimos frases genéricas para no sacar las originales, la del alma... algo así como los medicamentos: aquellos caros, de marca, no son pa´todo el mundo... los genéricos pues sí, al fin y al cabo, más vale pasar por educado, que no sea uno el que alborote el chispero.
Los espacios se llenan de miradas ausentes, de rostros incómodos, de expresiones protocolarias, como sonrisa de reina de belleza... qué situaciones las que nos pone la vida a veces...
Creemos que nunca nos tendremos que sentar con aquellos que nos generan tensa calma... y apenas volteamos a la silla del lado... ahí están... aquellos ojos que alguna vez decidimos que era mejor no tener al frente para evitarnos tanta molestia que ocasiona lo genérico, lo protocolario, lo social impuesto.
Historias que se tejen de vez en cuando para observar cómo de alguna situación poco productiva se puede contar una historia donde los ojos buscan una MEJOR PANORÁMICA VISIBLE.
Ninguis
3 de agosto de 2007
Un azul gaseoso, una Luna del alma
Eran muchos los instantes que se fundía el azul del alma con el blanco de la luna... ya no había protocolos ni distancias... sólo había sentires.
Un azul que se disfrazaba de arco iris para despistar a los duendes que algunas veces querían dañar la complicidad del momento... pero al fin y al cabo, tan eternos, tan buenos amantes, tan amigos del alma, tan presentes aunque parecieran ausentes.
Era la historia de la Luna y ese azul que muchos veían pero pocos valoraban... un azul que tiñe los sueños... una tonalidad que sólo se puede sentir en la piel del alma, que únicamente se observa con los ojos del espíritu y que permanece inmortal ante los convencionalismos terrenales.
Una Luna que jugaba a tener apariencia física, pero cuya magia estaba en su infinito misterio. Un ser que más que vida tenía existencia... una Luna que le entregó su corazón a un azul prestado, segura de que no habría situaciones que le mataran su amor ideal, ese que le movía su menguante para que volviera a llenar su corazón de un blanco que pocos entendían...
Un Azul y una Luna, una historia secreta, un amor que nunca desapareció porque al fin y al cabo, aunque no la veamos, la Luna siempre está, arriba, mirando cómo su azul de vez en cuando se hace suyo.
Un beso de luna para el azul gaseoso del alma.
Ninguis
Cuando la Luna descubrió los secretos de un sapito
Y así era, simplemente eso... una canas que inspiraban respeto, vida, alegría, sentimiento y existencia; sonidos que se malinterpretaban porque, algunas veces... cuando todo estaba en silencio, el sapito cantaba para robarle a todos una sonrisa en medio del cansancio de la noche.
Un sapito con canas que sin que los demás lo percibieran se dejaba ver entre las multitudes de lo social.
Ninguis.
1 de agosto de 2007
Sentencias
Hoy me atreveré a sentenciar algunos episodios ajenos, no porque no los haya sentido alguna vez, sino porque a veces ver el mundo desde la Luna es divertido, por lo menos se puede observar con mayor imparcialidad. Dejo constancia de que me atreví a robar historias ajenas para generar las sentencias, porque mi única confesión actual es que desde la Luna se vive feliz... y lo mejor: se ve la tierra en su dimensión real.
Es curioso ver cómo se palidecen las sonrisas cuando llega al corazón la enfermedad del despecho, esa que por lo general termina por afectar el amor propio más que al corazón como tal; nos duele el orgullo, se sube la presión arterial de la esperanza, se generan carcinomas en las ganas, se comienza una carrera por buscar los por qué de terceros.
Es hasta chistoso ver la forma como se transforman las palabras, las visiones, las sensaciones, las expresiones faciales y hasta las del interior de nuestro ser.
La agonía de la ausencia nos da hasta desespero, nos hace sentir incompletos, nos llena de temores hacia el final del camino; pero si se es honesto, antes de culminar la "relación de la vida" se estaba inconforme con muchísimas cosas, incluso habíamos hasta pensado que eso no iba a terminar en nada si el tercero en cuestión no cambiaba actitudes... jajaja, qué tristeza que nuestra felicidad esté apostada en la presencia de otro ser, aun sabiendo que cuando lo teníamos a nuestro lado en ocasiones ni nos lo aguantábamos.
Sentencio a nuestro amor propio por enceguecernos la proyección de vida, sentencio el apestoso afán de apostarle nuestra vida a otros que ni siquiera han pensado para dónde van, sentencio a nuestra mente por hacernos creer que estamos enamorados de un ser que a veces ni siquiera está, sentencio que la mayoría de las veces no nos enamoramos de otro sino del amor.
SENTENCIO QUE ES PENOSO VER CÓMO SE NOS AGOTAN LAS POSIBILIDADES DE LOS MINUTOS PRESENTES POR ESTAR RECLAMÁNDOLES A LOS PASADOS CÓMO SE NOS TIRARON EN LOS FUTUROS.
HE DICHO.
Ninguis
23 de julio de 2007
Por RATOS
Por hoy hablaré de un rato… uno de esos que no traen instantes sino que más bien se los lleva; de esos minutos que se prestaron al tiempo para que los volviera eternidad pero que nunca dieron los consabidos intereses.
De un rato de aquellos en los que los ojos se encuentran y se dicen tanto que ni se les entiende… de esos ratos en los que uno pareciera estar pero sin la corporeidad.
De los momentos en los que uno siente que el tiempo se termina y que todo se va arreglando para partir… sin ni siquiera saber para dónde.
De los ratos en los que se escriben tantas cosas que para muchos no significan nada, pero que se asemejan a despedidas entre líneas que no aparentan nada.
De segundos en los que se rehacen las cuentas para pagarlas y no dejar pendientes… de sueños que se revisan para ver si se cumplieron y por si de pronto no alcanzó el tiempo tratar de entender qué razón tuvieron para partir sin dejarse atrapar.
Este día dejé constancia, por un momento, de este rato que existí y en el que le agradezco a todos haberme permitido dejarles estos ratos.
Para todos los interesados… UN GRACIAS ETERNAS.
27 de junio de 2007
Un minuto que no fue
22 de junio de 2007
Jofiel... mi arcangel de la iluminación.
Terrestres...
No insistas en convencerme de tu verdad universal…
Definitivamente tu universo es diferente al mío y tus leyes no encajan en este mi mundo.
Ninguis
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
¡Haz lo que quieres!
Cada día es un cúmulo de oportunidades para realizar lo que quieres. No te quedes quieto pensando qué hacer, ni filosofando sobre tantas alt...
-
Hay que tener ganas de sentir las cosas que sólo saben interpretar el alma y el corazón. Un abrazote de osita, Ninguis
-
Qué cruel pesadilla esta de la consabida razón… un silencio abudante en carencias y escaso de deseo; una promesa futura para un olvido segu...
