A veces este silencio mudo se convierte en un tráfico pesado de voces y de ruidos que no permiten concentrarse en las palabras del adentro... aquellas que muchos llaman la voz de la conciencia. Y sí... es tanta la contaminación que lo único que falta es una cruel lluvia ácida que desintegre algún asomo de elocuencia.
Qué raro es escribir desde la carencia de palabras... porque aparentemente no se percibe que falten, sólo se nota cuando hay que organizarlas en filita y con distancia para que vayan saliendo sin desorden ni bullicio.
Qué afán el de muchos por escuchar frases con sonido... ¿es que acaso se les perdió la capacidad de interpretar los silencios? pero bueno... por ellos y en su honor, un poco de parafraseo para que descontaminen sus dudas o por lo menos calmen su agonía de ruido.
Un beso y un abrazo de oso, ahhh y como siempre... al que le caiga el guante.. que se lo siento... jijiji, chauuuuuu
Ninguis
2 comentarios:
Para aprender a escuchar frases sin sonido, para dejar de leerte y de buscarte, por eso ya no estás en ojodepez, porque si estás te busco, si te busco quiero leerte.
Y a qué se debe tanta inapetencia? Acaso decidiste ponerte a dieta de estas existencias?
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