Se le olvidó un día a la golondrina saludar al sol. Éste, asustado por la indiferencia del ave, pensaba que si ella podía saludarlo sólo cuando se le antojara, entonces él podría salir cuando sintiera ganas...
Un abrazo de osa que te recuerda que de los detalles se construye la vida... no los dejes pasar por estar tan ocupado en tu mundo. NINGUIS
No hay comentarios:
Publicar un comentario