26 de diciembre de 2008

Lo que me dejó el año viejo…

Y como ya se le escribió al Niño Dios para los traídos del 24, pero me cuenta que estos llegarán paulatinamente y dependerá también de mí… pues entonces ahora vamos con el final de año… y el comienzo del nuevo. ¡Bendito Dios!
Y decidir si se olvida o no el año viejo…
…si se come uno las 12 uvas y pide los 12 deseos tratando de no confundirlos y ser coherente en los pensamientos, porque mientras más rápido se coman más seguro será el cumplimiento…
…o dar la vuelta a la manzana para asegurar viajar el año siguiente… y mientras más grande la maleta, más lejos el viaje.
… o los calzones amarillos al revés y voltearlos justo a las 12 para que llegue la buena suerte; y a propósito, cómo hará uno para ponérselos al derecho, mientras se embute las 12 uvas y corre despavorido por la cuadra arrastrando la maleta… definitivamente, UN ESPECTÁCULO digno de grabar para la posteridad.
En fin, que faltan cinco pa´ las 12, y la canción suene que suene desde 8 ó 10 horas antes para que cada familia colombiana siga cronológicamente el conteo final para comenzar un nuevo año… y el abrazo… y los picos… y los perdones… y los deseos… y, otra vez… enero… con su primer día… con su vestido nuevo augurando miles de cosas buenas… mientras borrachos juramos ahora sí... cambiar.
Ya son las 00:00 del 2009… y otro trago y que siga la fiesta… los voladores y la pólvora pa´ que vean cómo estamos de contentos… y vamos a brindar por el ausente, pa que´l año que viene esté presente… y además de cantar a voz en cuello que yo no olvido el año viejo porque me ha dejado cosas muy buenas, me dejo una chiva, una burra negra, una yegua blanca… y una buena suegra, porque la emoción es tanta que vemos linda hasta a la consabida y habitualmente madriada suegrita.
Y van pasando las horas y la cabeza está en el cielo y los pies arrastrándose para seguir dizque bailando, pa´ ver el amanecer del 2009 y ahora sí, con todo, meterle la fuerza y los ánimos a este año que entra.
Y los remordimientos… ni qué decir de ellos, aparecen como torturas chinas… cómo empezar un año sin volverle a hablar a fulanito, sin pedirle perdón a menganito, ahhh y dejando claro que “yo no tengo nada contra fulano de tal… lo que pasa es que él no se deja ayudar y eso así es muy difícil”.
Ya el sueño ha vencido a muchos, ya las miradas están tan perdidas como el año que pasó y el etílico hace de las suyas para llevarnos a una intoxicación total para mandarnos a la cama… dormir antes del sancochito que nos dará la grasita y la fuerza para comenzar como Dios manda el primer día del año… pero de día…
Y bueno, los que lograron pasar de año… sin problemas encima motivo del consumo masivo de grasa y alcohol, abren los ojos, se quejan del dolor de cabeza y juran… como siempre… NO VUELVO A BEBER. Y así será hasta el próximo motivo para celebrar.
Y bueno mientras el costumbrismo nos consume… y la planeación estratégica la dejamos sólo para los archivos de la oficina… dejamos que se nos pase enero… para que nos sorprenda Semana Santa, vacaciones de mitad de año… amor y amistad, las fiestas de brujas y luego poder decir… como va de rápido este año bendita… qué hace que estábamos en la casa de tal… dándonos el feliz año.
Y cómo siempre… se nos esfuma la vida… y parece ser que ni los calzones amarillos, ni las uvas, ni la maleta iban acompañados del mejor deseo que depende de nosotros cumplir: vivir al máximo la vida, sentir cada minuto como si fuera el primero.. y dejar de despilfarrar esfuerzos en costumbres y fachadas… más bien hay que organizar la casa por dentro… desocupar la maleta y poder ir ligero de equipaje para ser felices.
FELIZ AÑO NUEVO… Y QUE NO LLOREN MUCHO EL AÑO VIEJO… QUE LO QUE PASÓ, PASÓ.
NINGUIS.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente el escrito. De todo un poquito y que humor tan exquisito. Yo sí quisiera grabar eso de ponerse los calzones amarillos, comerse las 12 uvas y salir corriendo despavorido. Claro que yo no lo veo tan complicado. Mientras que me como las 12 uvas, alguien me pone los calzones amarillos al derecho mientras mando a Flipper a dar la vuelta a la manzana arrastrando la maleta de rueditas. Ahh y eso cuento de una buena suegra, tan madriadas que son las susodichas. Ellas también tienen derecho de que de vez en cuando las vean lindas, así sea con traguitos. Besos y abrazos rompe costillas. Nómada

Lina Pérez Coach dijo...

Jajajaja gracias... y la técnica para la maratón de los agüeros exquisita... y el papel de Flipper ni hablar... Un abrazote para ti, tan enorme que jamás lo olvides.

Ninguis

Anónimo dijo...

Hola. Para vos también un fuerte abrazo. Te cuento que ya llegué a Medellín. Flipper está hermoso como siempre y te mandó a decir que te quiere ver. jejejeeeee. Estamos en contacto. Nómada.

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